Soy una mamífera atípica: nunca me gustó dar pecho y no me siento mala madre por eso

Tengo dos niños. Hoy ya tienen siete y cinco años de edad. Son niños sanos, alegres, inquietos como cualquier niño, con ganas de aprender. Les encanta leer y son muy apegados a mí, la mamá. Ellos fueron niños muy deseados y esperados por su papá y por mi. Aunque la maternidad es muchas veces agotadora, los adoro con el alma y soy capaz de hacer cualquier cosa por ellos. Son mis pequeños tesoros pero nunca me gustó dar pecho. Lo odiaba. Me molestaba eso de sacar el pecho y ponerme a la guagua a mamar. Me sentía incómoda. Muy incómoda. Yo sé que es un acto muy natural, muy mamífero y yo sé que soy mamífera y por algo tenemos glándulas mamarias pero soy una mamífera atípica. Nunca lo disfruté. Pero lo hice por ellos y para ellos. Escucho a muchísimas mamás diciendo que es el mejor momento de su maternidad, una conexión maravillosa e inigualable, algo mágico. Me siento un bicho raro porque para mí fue tan diferente. A mi hijo mayor le di pecho durante 8 meses. Y créanme que para mí eso fue bastante. El momento del destete fue sinónimo de alegría. Ya no tendría que andar sacando la pechuga en cualquier lado. Soy muy pudorosa y me daba vergüenza. Mis respetos hacia las mujeres que lo hacen y lo disfrutan pero para mí dar pecho en público nunca fue agradable. Al contrario. Me escondía para hacerlo. A mi hijo menor le dejé de dar pecho a los tres meses. Nunca le gustó mi leche. Él prefería la mamadera con fórmula que le dieron de probar apenas nació en la clínica por primera vez dado una baja de azúcar en su sangre. Además, cada vez que me lo ponía al pecho era una tortura. Un dolor nunca antes experimentado. Terrible. Yo sufría. Y esos sostenes de lactancia. ¿Han visto algo más feo? En serio que no favorece en nada el proceso. La manipulación del personal médico, la presión por dar pecho, la palabra “tetita”.  Todo me superaba. Jamás disfruté dando pecho y si tuviera otro hijo, creo que la historia sería la misma. La parte de la lactancia materna es la parte que menos me gustó de ser mamá.

Constanza Diaz

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