Me fui de vacaciones sola y dejé a mis 5 hijos con mi marido

He leído mucho ultimamente que toda madre debería tener vacaciones sola al menos una vez al año, y, saben qué , lo creo justo y absolutamente necesario por sanidad mental, más que merecido.

Vivo en Alemania lejos de mi familia y amigos, tengo cinco pajaritos desde los 18 a los 2 años,  a los que amo con el alma, pero el trabajo y el desgaste que implica organizar y mantener una empresa  de este tipo es enorme, por lo tanto, antes de que llegue el colapso ( que igual llega seguido) necesito una pausa conmigo, a solas.

Tengo un marido que no se complica al asumir todas las tareas domésticas cuando yo no estoy, las hace de otra manera, a su manera. Debo confesar que antes me desesperaba cuando las cosas no se hacían como habitualmente las hago yo, pero ya no me complico, sólo cierro los ojos y disfruto del descanso.

Siempre antes de viajar a algún lado les dejaba sets de ropa para cada día en canastos separados para cada uno, pero decidí  no hacerlo más, porque cuando llegaba encontraba a todos los niños con la ropa cambiada, hasta con pijama iban al jardín.

Lo que si hago, es dejar suficiente pertrechos y suministros para la tropa. Ropa limpia,  salchichas , frutas,  comidas fáciles  y rápidas de hacer, además de  muchas notas con instrucciones porque uno se pierde entre tanto crio y compromisos, además del trabajo.

Dejar a mis hombres solos en casa es una muy buena experiencia para todos, nos extrañamos, nos valoramos y nos amamos como siempre. No es fácil para mi marido ni para los niños el cambio de mando, pero trabajando en equipo se logra. Además con la tecnología puedes verlos diariamente y darles las buenas noches.

Vengo llegando de Portugal, Allá me junté con dos amigas, Mary vive  Chile y Sandra en Italia. Esperamos nuestra semana con ansias durante todo el año. Ahorramos, organizamos nuestro itinerario via Whatsapp afinando todo tipo de detalles. El resultado fueron días para recargarnos con amor, recuerdos y muchas risas. Se me estaba olvidando ir a la playa sin tener que llevar miles de cosas , encremar a los niños, no poder cerrar los ojos de panza al sol.  Dormir de corrido y no tener ninguna obligación más que disfrutar, lo gocé inmensamente, fui dueña de mi tiempo otra vez.

Para muchas, las trabas para esto son el dinero, el tiempo, quién se queda con los hijos de manera responsable. Pero saben, no es necesario ir al extranjero o estar muchos días fuera, quizás quedarse a alojar en la casa de una amiga, ir al cine, ir a un museo, ir a caminar, lo importante es comenzar a reconocer que nos debemos ese tiempo, poder respirar hondo y preguntarnos qué queremos hacer.

Hay muchas mamás que no quieren salir sin sus hijos, eso también está bien, es válido, también me pasó con el primero, con el segundo, pero a partir del tercero  ya no.

Si en algún momento sientes que hay que bajar el ritmo, que necesitas una pausa, hazlo sin culpas. Organizate, regálate ese precioso tiempo porque te  lo mereces y las personas que te quieren lo entenderán, no estas abandonando a tus hijos, te estás cuidando para estar entera para ellos.

No sé  exactamente cuál será mi próximo destino, pero aunque sea a la vuelta de la manzana, lo disfrutaré y lo agradeceré como siempre.

 

Pía Quezada Prado

Periodista y pentamamá

Constanza Diaz

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