Lo que el tiempo se llevó

Elementos que están en peligro de extinción o que ya han desaparecido

Ocurre que quería comprar un CD. Pero parece que ya nadie compra CDs. Por lo visto, estoy total y absolutamente pasada de moda.
Porque ya ni siquiera existen las tiendas de música. Desaparecieron todas.
Si pareciera que fue ayer cuando grandes disquerías se situaban en los centros comerciales y una pasaba horas escogiendo música.
Pero lo cierto es que ahora, si uno quiere comprar un CD, no hay lugar para hacerlo.
A excepción de los supermercados. Adonde venden uno que otro disco.
No muchos y para qué hablar de variedad.
Entonces me puse a pensar en todo lo que ha ido desapareciendo con la llegada de la tecnología y modernidad 2.0
Y la lista es terrorífica.
¡Siento que al lado de las nuevas generaciones soy una decrépita!
– Los teléfonos fijos en las casas.
Ya casi nadie los usa.
– Las contestadores automáticas de teléfono.
Esas que después del pito, uno tenia que dejar un mensaje.
– Las cámaras de fotos.
Actualmente, todo el mundo saca fotos con el teléfono celular.
Ya nadie se ve con cámara fotográfica colgada al cuello. A menos que seas un profesional de la fotografía.
– Los relojes despertadores.
Otra vez, los celulares cumplen la función de despertar a sus usuarios.
Ya no se necesita un despertador.
– Los aparatos para reproducir películas de video en casa.
Los DVD ya no se usan.
¿Para qué? Si ahora ves la película que quieres a través de Netflix.
– Las fotos en papel.
Esto me da mucha pena y nostalgia. Me encantan las fotos en papel.
– Las relaciones de pareja. El romaticismo.
Ahora todo pareciera ser rápido. Superficial. Sin compromiso.
Vivimos en la era del touch & go.
– Las estampillas. Las cartas por correo tradicional.
Ya nadie escribe cartas. Todo es expreso. Al instante.
Cuando yo me fui por un año de intercambio a Estados Unidos, las cartas que mandaba a mis familias y amigos demoraban dos semanas en llegar. Hoy en día eso es impensable.
– Las llamadas de teléfono.
Ahora todo es por mensaje de whastapp. Ya casi poco y nada se utiliza el teléfono para hablar.
– Las señoritas de la operadora.
Antiguamente, cuando yo era chiquita, había que llamar a la operadora para hacer llamadas de larga distancia.
Luego existió el multicarrier.
Y ahora no existe nada de lo anterior. Ni la Operadora ni multicarrier.
Ahora, en Chile, ya no existen ni las llamadas de larga distancia.
– Las teteras.
En las casas ya nadie usa la antigua y fiel tetera.
Todos usan hervidor para calentar agua. Pero a mí me sigue gustando la tetera.
– Los mapas.
¿Se acuerdan que antes para viajar se usaban mapas para guiarnos?
Ahora con las aplicaciones telefónicas los mapas de papel pasaron a mejor vida.
– Las guías de teléfono.
Las páginas blancas y páginas amarillas.
Todas las casas tenían guías telefónicas. Todas las diré cine y números se buscaban ahí.
– Las enciclopedias para hacer las tareas y buscar información.
Qué lindos tiempos cuando nos sentábamos con nuestros padres por las tardes junto a una enciclopedia y nos ayudaban a hacer los trabajos para el colegio.
Ahora, todo se busca en Google.
– Los boletos de avión en papel y con muchas hojas.
¡Qué nostalgia me dio escribir esto!
Constanza Díaz

Constanza Diaz

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