Confesión: “De chica tuve anorexia, hoy estoy embarazada y no puedo disfrutarlo, me siento mal con mi cuerpo”

Tuve principio de anorexia a los trece años. Dejé de comer. Comía poco y nada. Me sentía gorda y mal con mi cuerpo. No me gustaba mirarme al espejo, no me gustaba lo que ahí veía. Mis padres me dieron vitaminas y estimulantes del apetito. Hice terapia en esa época pero, sinceramente, no me ayudó en nada. Yo no quería comer porque no quería engordar. Sentía culpa y quería vomitar todo lo que comía.

Cuando crecí, ya en la enseñanza media, comencé a comer un poco más, pero siempre con esa sensación de culpa y odiando mi cuerpo. En esos años conocí a mi actual pareja, el cual paradójicamente es muy bueno para comer.

En todos estos años no he podido mejorarme. No puedo sentirme bien conmigo misma ni menos con mi cuerpo. Ahora estoy en mi quinto mes de mi segundo embarazo e igual que con lo que me pasó con el primero, se me hace imposible disfrutarlo.

Estamos esperando la niña que queríamos tanto. Estoy feliz de ser mamá pero no quiero engordar. La gente se mete y me dice que no se me nota la guata. Luego me dicen que a los siete meses me voy a desparramar. Odio que se metan a opinar porque me hace pésimo. Yo me preocupo del peso de mi hija y de que crezca bien.

El problema soy yo, no disfruto estar embarazada. Siento tremenda culpa por comer. Me da pánico engordar. Esto realmente me hace sentir muy mal. La culpa, el querer vomitar después de comer algo. Llevo años controlando eso pero ya estoy cansada.  Con el embarazo el trauma crece, es inevitable. Mi panza va a aumentar y no quiero seguir sintiéndome así.

Marcela P.

Constanza Diaz

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