Cómo sobrevivir al estrés del primer día de clases, tanto para madres como hijos

El primer día del año escolar es un estrés no sólo para los niños si no que también para los padres. A veces este nerviosismo se percibe por los pequeños y el resultado es desastroso. Niños llorando en la sala de clases, madres llorando. No se quieren ir, les da pena dejarlos en ese estado. Todas hemos pasado por eso. Como madres y como niños. Quién no lloró cuando mamá se iba y quedábamos solos en el colegio? Acá pautas y tips para sobrevivir con éxito la llegada del colegio.

Por Lorena Ananias Itaim

Cuando llega el primer día de clases se nos apreta la guata  porque no sabemos con quiénes nos encontraremos,  y por lo tanto a quiénes son las personas que les entregaremos  nuestros hijos, prácticamente, la mitad del día.

Claramente esta ansiedad y preocupación es transmisible de variadas formas, y es por esto que debemos tener especial cuidado cómo enfrentamos el “tema” frente a nuestros pequeños hijos. Conversar con ellos y comentarles nuestras experiencias es importante para que ellos vean que sus padres pasaron por lo mismo.

Es importante tener claridad y seguridad del lugar que estamos seleccionando para la preparación académica de nuestros retoños. Teniendo esto claro y conociendo a las personas respectivas debemos sentir y extrapolar tranquilidad hacia ellos.

Podemos trabajar con ellos días antes de la entrada formal al colegio, sobretodo si es primera vez que nuestro hijo (a) sale de la casa para entrar al mundo del colegio o jardín.

1.- Probarles el uniforme

2.- Ir de paseo a conocer el lugar físico y conversar con ellos acerca de éste., siempre en positivo.

3.- Si existe la posibilidad de dejarlo por ratos de menos a más en un periodo de tiempo de adaptación por  una semana es mejor. Por ejemplo, dejarlo el primer día 2 horas… el segundo día 3 etc.. Así sucesivamente.

4.- Es importante en el primer día llevarlo e ir a buscarlo, así ya sabe cual será la rutina.

5.- Nunca adelantarles mucha información antes de tiempo, ya que esto provocará exceso de ansiedad.

6.- Conocer bien a las profesoras, pedir entrevistas y crear un vínculo con el colegio. (Esto nos permite mantenernos informados y mas tranquilos acerca de la entrega de información).

7.- Nunca preguntar ¿Te quieres quedar? Eso es un error. Hoy en día generalmente los papás le preguntan mucho  a sus hijos: ¿quieres quedarte? O les cuesta soltarlos y se quedan pegados en el interior del establecimiento con caras de complicación o aprensivos acerca de lo que está ocurriendo. Esto es fatal para la correcta percepción del niño.

El niño no puede tomar decisiones, menos cuando es pequeño, por eso los padres las tomamos por ellos. Y su educación, ya sea jardín infantil o colegio, es algo que ellos no pueden elegir si van o no. Hay otras decisiones que pueden tomar: quieres comer manzana o plátano de postre. Quieres ponerte el pantalón azul o el amarillo. Prefieres ver películas o leer. Pero el colegio, no. Hay niños a los que les cuesta adaptarse más y pasan meses de angustia, los niños y las madres al ver esta situación tan estresante de dejar al niño llorando en la sala de clases. La madre se siente mal, culpable. Esto pasa. Los niños eventualmente logran adaptarse, a algunos les toma más tiempo que a otros. En caso de que tenga problemas de adaptación los padres con las profesoras deben de hacer un trabajo en conjunto para hacer de ese período lo más grato posible al niño y así irse acostumbrando a su nuevo escenario.

 

Es importante mantener una fluida comunicación con el establecimiento, siempre preocuparse que el colegio tenga mi número de teléfono o mi correo. Así recibiremos la información a tiempo. Y nos sentiremos más tranquilos.

 

Por lo tanto, como consejo vayan tranquilos el primer día, eviten comentarios negativos y mostrarse nerviosas frente a sus hijos Entreguen al niño, un beso de despedida y salgan con tranquilidad, no permanezcan mucho tiempo en el interior del aula de su hijo (a) ya que esto también es contraproducente para el resto de los niños. Al final del día conversar y preguntar como estuvo su día, mostrarse interesado y entregar un feedback positivo.

 

Llegar puntual y retirar puntual, esto también es un elemento importante para ellos en lo que respecta a la seguridad emocional y establecimiento de rutinas.

Si llora al dejarlo, contenerlo y luego jugar unos minutos y entregarlo. Recuerden que lo normal es que lloren, gritar o patalear.., en ocasiones por varios días o semanas. Nunca cometan el error de regresar con el niño a la casa porque estaba llorando. Eso sólo hará el camino más difícil.

La intensidad de las reacciones y conversaciones que podamos establecer con ellos van a depender de la edad a la que nos enfrentamos.

 

…” Ser padres es un trabajo de enseñar y luego apartarse un poco para permitir que los frutos de las enseñazas puedan florecer”….

Constanza Diaz

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