Yo no obligo a mis niños a saludar con un beso a nadie

Por Constanza Díaz

La educación no pasa por dar un beso cada vez que uno saluda a alguien. La buena educación es saludar, despedirse, agradecer, entre otras. Pero con un beso, simplemente, me parece que no es necesario.

No hay nada que me perturbe más que aquellas mamás que obligan a sus pequeños a darle besos a las tías, a las amigas, a los que están convidados a comer a la casa.

-Dele un besito al tio, ¡dele un besito al tío le digo!

La criatura incólumne NO QUIERE abalanzarse sobre el individuo con barba de tres días y un metro y medio más alto que él a darle un beso. No quiere y está en todo su derecho a no querer. ¿Por qué esa obsesión por obligar a los niños a darle besos a cuanto cristiano se cruce por delante?

Si la mamá quiere andar besando a medio mundo, pues que lo haga pero que no fuerce a sus retoños a hacer lo mismo.  No es necesario, es extremo es ir contra los derecho básicos del niño.

Imagínense a ustedes si las obligaran a darle besos a todo el mundo.

-Dele un beso a fulanito, dele un beso a fulanita. Ya pues, dele el beso le digo. No sea roto.

Terrible sería, ¿o no?

A mí me parece que sería un abuso de poder. Una dictadura del beso.

Debemos aprender a respetar los deseos de los niños al menos en esta materia. Diferente es que el pequeño diga que no quiere ir al colegio porque le da flojera y prefiere quedarse en casa viendo la televisión, en ese caso, lógico, no hay opción, pero si de besar a la veterana que viene a la casa a tomar una tasa de té, no es necesario. Dejen a los niños en paz. No los obliguen. Respeten su escencia y su libertad de escoger.

Yo los entiendo y mientras digan hola, buenos días, buenas noches y chao. Me parece que es suficiente.

Obligar a los niños a besar gente que no quieren besar es una falta de respeto, el niño no quiere recibir un beso mojado, lleno de labial y apachurrado de la señora que está de visita en casa y que en su vida ha visto. Pobre criatura, dejenlo en paz que sea feliz saludando de lejos pero con mucha educación para que después no deba correr al baño a limpiarse el beso con agua y una toalla. Eso es horrible.

Constanza Diaz

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