Tips para sortear una pataleta con éxito y no volverte loca

Reunimos a un grupo de 6 mamás y hablamos de lo que más nos saca de nuestras casillas: los berrinches. Esos horrorosos episodios cuando nuestros hijos se ponen a gritar como si los estuvieran matando. No sabes qué hacer. Si están en público no saber adónde meter la cabeza. Te pones nerviosa, sudas. Te alteras. Quieres huir. Es aterrador. Todas las madres hemos pasado por estos episodios. Quien diga que no me cuesta creerlo. Algunos más y otros menos montan en algún momento una pataleta de aquellas. Y es, consenso general, una de las situaciones más colapsantes para una mamá.

Acá algunos tips y estrategias que muchas usamos y queremos compartir con todas ustedes.

1. No te alteres. No grites. No les pegues. Mantén la calma. Si gritas la situación sólo empeorará y no sacarás nada bueno más que alterarse aún todos más. Los golpes tampoco surten un efecto positivo y está comprobado que sólo siembran miedo en los niños pero en la práctica no sirven.

2. Cambia de foco. Distrae al niño. Háblale algo diferente. Cuéntale una historia entretenida. Cambia su atención a otra cosa. A muchas de nosotras esto nos ha resultado y a los pocos minutos la pataleta se acaba y el niño ni se acuerda de ella.

3. Espera a que el niño se calme. No sacas nada con hablar con él cuando está llorando. No te va a escuchar, no va a entender lo que me dices. Tienes que armarte de paciencia y esperar a que se le pase la rabia, la frustración. Una vez que se haya calmado puedes hablar con él. Intenta averiguar qué le pasó. Por qué reaccionó así. Qué le molesto. Busca con él soluciones a su problema. Enséñale que siempre hay una solución.

4. Evita situaciones de estrés y conflicto. Por ejemplo, si tu hijo de dos años está cansado y no ha dormido la siesta, no lo lleves a un centro comercial porque si lo haces lo más seguro es que explote en pataleta. Minimiza las probabilidades. No vayas con él al supermercado cuando tiene hambre, cuando no ha almorzado aún. Cuando acabas de buscarlo del colegio. Los supermercados son lugares con mucho estímulo para los niños. No lleves a un  niño cansado a esos lugares.

5. Si ves que ya estás superada y a punto de explotar, sale. Ve a dar una vuelta. Deja a tus hijos a cargo de una persona de tu confianza. Toma aire. Mira otras caras. Siéntate en un parque. Despeja tu mente. La crianza puede ser muy demandante y estresante en algunas instancias. Antes de sobrepasarte frente a tus hijos y hacer algo de lo que después te vas a arrepentir, aléjate de ahí. Le hace bien a todos. Si tienes la oportunidad de hacerlo. Hazlo.

6. Enséñale a tus hijos a frustrarse. Enséñales que no siempre las cosas resultan como uno planea. Enséñales que no siempre uno puede conseguir lo que quiere. Enséñales que el mundo no gira en torno a ellos y que deben aprender a esperar y respetar sus tiempos. No corras a satisfacer todas sus necesidades porque eso es un error que muchas madres cometemos.

7. Cultiva la paciencia. Ten una actividad fuera de casa. Dedica tiempo y espacio para ti.

Perfectamente imperfectas 2017

 

Constanza Diaz

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