Testimonio: “Soy mamá de gemelas y amamanté a las dos al mismo tiempo pese a que todos me decían que no lo hiciera”

Por Bárbara Hofmann

Tuve gemelas. El parto se presentó de manera  adelantada. Ellas llegaron cuando tenían que llegar pero  mis pechos no estaban preparados, tampoco tuvimos nuestro primer encuentro, jamás las toqué y se las llevaron directo a las incubadoras…ahí empezaron mis miedos…

Luego de la cesárea y cuando ya desperté lo único que pensaba era “tengo que darles leche” y empecé con el extractor, jurando que iba a salir todo de forma mágica.

Día 1, salieron literalmente 4 gotas.

Día 2, nada.

Día 3 , yo lloraba por que no podría dar pecho y me iba a los extractores eléctricos y de paso ver a mis niñas salían 4 ml mientras la matrona me decía que necesitaba 10.

Día 5, me dieron sulpilan y me fueron hacer acupuntura, incluso acudí a las flores de bach.

Día 6, ¡bajó la leche! Lograba llenar los extractores, pero habían pasado 6 días en que no salió nada. Se preguntaran, ¿y las bebes? Pues la mas “grandecita” de 1,7 k recibió mis primeros cc la segunda de 1,4 k no podía tomar aún. Cuando ya fue momento lo poco que iba dando de leche se lo dieron a ella y a la más grande le dieron relleno, hasta que yo tuviese suficiente.

Yo me sentía pésimo, frustrada por no dar lo que necesitaba y me sentí peor cuando a la más grande le dio enterocolitis y una de las causas es la alimentación con fórmula. (hay estudios que lo corroboran)  ya que al ser prematuros son bebes muy débiles y su intestino no está completamente formado. Ahí casi me morí de pena verla hinchadita y con hoyos por todos lados por los mil catéteres que tenia puestos.

Era algo sumamente grave que sí o sí debía pasar con remedios o había que operar.

Odié la lactancia y me odié por no tener leche, odieé más la formula.

Pasaron los días y yo iba cada 3 horas a sacarme leche todos los días, día y noche.

Me propuse ser perseverante y revertir esa situación para que cuando Martina estuviera recuperada pudiese tomar la leche de su mamá.

Así fue como en la clínica teníamos que congelar leche y terminé dejando litros en la casa.

No había pasado un mes (ellas aún en incubadoras) yo era una vaquita, con litros de leche congelada y yendo a dejar a la clinica, entremedio nos volvimos al hospital Tisne (que es uno de los mejores en este tipo de embarazos pero que en el momento del parto nos tuvieron que trasladar por falta de cupo) y ahí las condiciones de la lactancia cambiaron todo, aquí hago una observación y razón de por que pocas mamás luchan por su lactancia, por que justamente los profesionales de la salud que más deben acompañarnos no nos ayudan ni orientan.

Me pasó que cuando quise llevarles la leche a mis hijas no me dejaron y sólo podía sacarme leche a una hora especifica y en esa sacada debía alcanzar para que mis bebés pudiesen tomar todo el día. Lo que es absurdo, ya que mientras más te extraes más producirás. Si sólo te extraes una vez, no producirás mas.

Pelee mucho pelee por que me dieran una hora mas en otro momento pelee por que me dejaran estar con mis hijas y ponerlas al pecho, pelee por lactar. Pelee como no todas las mamas lo hacen por que YO si sabía qué hacer y quería hacerlo.

Me cansé y siempre me pasó que odié dar pecho pero luego pensaba “ es lo mejor que puedo hacer por ellas, siendo tan indefensas y prematuras, es mi forma de darles más protección”. las enfermeras me dijeron que no las alimentaba, que no tenia que darles pecho y un sinfín de cosas mas. Pero yo seguí ahí firme con mi postura.

Incluso te condicionan las horas para ver a tus hijas…en fin. Harina de otro costal.

Cuando ya estuve en casa y seguí con la libre demanda, tuve todos los otros problemas.

Las distintas miradas y opiniones de gente que no sabían nada de lo que yo vivía.

Estaba agotada… despertar cada 3 horas a veces menos a veces más.

Estar como una vaquita tirada en la cama con ellas tomando pecho…llorando en las noches por que no podía mas y por que al quejarme solo me decían “no des mas pecho” “quítaselas”, íbamos a controles y estaban bajo peso (siempre creciendo pero nunca gordas como lo “normal”) entonces constantemente me decían que metiera relleno.

Y yo ahí firme con el pecho, fue una lucha de muchos meses. Contra mi marido, contra mi suegra, contra el médico.

¿Me agoté? Si creo que lo dije, pero no de dar pecho, me agote de no tener el apoyo suficiente al lado.

Busqué redes, busque información, busque otros médicos, busque en mi familia todo lo necesario para seguir convencida de que mi leche si las alimenta y lo logré. Pasó el tiempo y ellas estaban grandes, sanas y alegres con su teta a libre demanda.

Duramos 2 años… se las fui quitando de apoco por que mi cansancio me estaba superando, mi marido entendió y me ayudó..Comenzamos con los paseos nocturnos, las distracciones, fui haciendo que se olvidaran de ella, sentía que recuperaría mi tiempo (no no fue así, una teta ahora era una leche, un paseo, un juego, un abrazo, comida, etc) a una le cuesta más que la otra, sigue tocándola cuando esta triste o para tranquilizarse. A mi a ratos me da la locura y he gritado “son miiias! No las toquen más” si.. por que hoy son mías hoy ya  no dan leche y hoy duelen.

Me habría encantado seguir más, pero con dos mi espalda estaba al borde de una hernia y yo explotaría en cualquier momento.

Por que cuando quería una quería la otra, si no imaginen estaría todo el día con una pechuga al aire, debía organizarme bien, así que tenia que ser con las dos al mismo tiempo. En un momento sólo les daba en la noche porque durante el día trabajaba (esa fue la mas difícil de quitar, la nocturna, por que eso significo no dormir mas para pasearlas hasta que no pensaran en la teta)

Disfruté mi lactancia, sigo convencida de que es lo mejor que le podemos dar a nuestros hijos, es lo mas cómodo por que nunca tuve que andar con las medidas, el termo las mamaderas el problema de los tetes etc.

Pero asumí la perdida de mis pechugas por un buen tiempo. No eran mías, no sentía nada y no serían las mismas nunca más en la vida. Hoy ya las tengo mas recuperadas ya son mas mías. Me entendí yo y me perdoné por no ser perfecta ni ser lo que soñé, hoy sé que soy mejor.

No puedo decirle a uds qué hagan o no, pero si doy fe que si uno quiere puede lograrlo, aunque hay casas que no se ha podido y los bebés llegan deshidratdos y en peligro de muerte al hospital Por eso siempre hay que preocuparse de que orinen, que el pañal salga mojado y consultar con el pediatra. Si llora constantemente no es normal. Algo pasa. Hay que poner ojo. A mí me resultó mi perseverancia pero sé que no a todas les resulta y por eso estoy agradecida. Hoy mis hijas están creciendo bien y sanas y debo reconocer que fue el que hayan nacido prematuras lo que me llevó a obsesionarme con darles de mi leche para darles lo mejor de mí.

Una como mujer y mamá siempre querrá ser la mejor mamá del mundo y ese peso es el peso más grande que pueda haber, pero cuando nos entendemos y sabemos que primero debemos estar mejor nosotras, todo, pero todo CAMBIA.

 

 

Constanza Diaz

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