Sufro de vaginismo y siento que mi matrimonio se cae a pedazos

Soy mamá de una bebé de un año y quince días. La amo. Es hermosa. Mi parto fue muy lindo pero también doloroso. Tuve un parto sin anestesia. Me desagarré y me cocieron. También sin anestesia. Sufrí muchísimo, pero valió la pena ver a mi hija.

La vida me cambió totalmente. En todo aspecto. Como mamá soy feliz. Tengo un hijo de seis años y mi princesa de uno. Sin embargo, mi matrimonio se está cayendo de a pedazos. No es por falta de amor. Porque nos amamos. Yo lo amo.

Tengo una condición ginecológica que se llama vaginismo. No tengo líbido. No disfruto de las relaciones sexuales. Al momento de tenerlas, mi vagina se cierra provocando dolor durante la penetración. Un dolor insoportable. Mi ginecólogo me dijo que era psicológico debido al trauma del parto. Me recomendó hacer terapia de pareja.

Estamos recién comenzando, mi marido me apoya pero yo me siento pésimo. No sé qué hacer para volver a ser como era antes. Cuando el sexo era placentero y no teníamos problema alguno. Cuando me sentía mujer. Soy joven y siento que mi vida sexual se acabó.

Hoy no me siento mujer, hoy siento que soy sólo mamá y mi vida de pareja se desmorona. Esto no se lo deseo a nadie.

Constanza Diaz

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