Soy una mamá part time

Les quiero contar mi historia, soy mamá part time, o mamá a medio tiempo. Tofo empezó así: fui mamá alos 16 años, y como ustedes sospecharán no fue planeado ni  bienvenido mi embarazo, pero decidí llevarlo a cabo aunque no les niego que pensé muchas veces en abortar. No fue un embarazo fácil sicologicamente aunque físicamente fue un perfecto. En ese tiempo tenía pareja 4 años mayor que yo y nos separamos unas semanas antes de saber que yo estaba embarazada, y al decirle quedó en shock y no tuve mayor respuesta de él. Me dijo que me iba a acompañar en el embarazo y que iba a reconocer a su bebé pero que no quería nada sentimental conmigo, así que acepté por mi hija aunque él nunca le dijo a su familia hasta que una vez me pillaron en el centro con él cuando salia de una ecografia y vieron que estaba embarazada. Eso fue hasta que tuve 5 o 6 meses más o menos, además de que tenía la presión de mi familia que lo había tomado muy mal y me llegaron a tachar de fácil y de pobrecita por estar embarazada. En el liceo fue más fácil porque fui a clases hasta lo que más pude aunque siempre hicieron comentarios muy horribles hacia mi, como llamarme ballena o hasta de putame trataron. Pasó el tiempo y nació mi hija, una niña hermosa sanita y muy tierna, pero siempre tuve ese resentimiento hacia ella, tenía rabia y pena y me dolía porque yo veía a todas las mamás felices con sus bebés y a mi ni siquiera me salia leche para alimentarla, a los días me dieron el alta y en la casa fue peor, traté de dar pecho, se me agrietaron los pezones y cada vez que ella lloraba, yo lloraba con ella porque me sentía incapaz de alimentarla, tomé pastillas y pude dar pecho pero el rechazo de que ella tomara mi pecho era horrible, lloraba cada vez que tenía que darle pecho y me dolía porque me decían que cómo no podía amamantar a mi hija si yo era su mamá que la tenía que querer pero no podía, había algo que me hacía no quererla, y me odié. Pasó el tiempo utilicé relleno, apenas pude la puse en la sala cuna para yo poder seguir mis estudios pero no podía amarla y había algo que me lo impedía, y empecé a ponerme  peor, pensé en matarme y hasta llegué a pensar en dejarla en un hogar y correr, pero no pude, nunca le hice daño, nunca la dejé de atender pero eran momentos o ratos en el que sentía que el mundo me odiaba y yo me odiaba más porque era mi hija y la amaba pero algo hacia que no la amara completamente, como si un demonio me dominará la mente.

Fui al psicólogo y le expliqué todo y le dije que tenía que hacer algo yo quería amar más a mi, hija quería darle más amor pero que algo me lo impedía, y me dijo que por qué no pensaba en la opción de dejarla al cuidado de alguien más, y la verdad al principio me costó asimilarlo pero estaba incapacitada sicologicamente para cuidar a mi hija, estaba bloqueada y decidí dejarles la custodia legalmente a sus dos abuelas, y eso fue cuando cumplí los 18, decidí hacerlo para yo curarme y amar a mi hija, y aunque no fue fácil para mi dejarla allá y olvidar mi rutina, creo que fue lo mejor, porque ellas son un maravillosas con mi hija, son tres abuelas bisabuela, tía abuela y abuela que la cuidan sólo a ella  y le dan todo el amor que mi hija necesitaba.

Llegamos al acuerdo de que yo podía ir libremente cuando pudiera y que los fin de semanas, cuando no estuviera enferma podía  llevarla a mi casa, también quedamos en fijar una pensión de $30000 para que yo aportara con algunos gastos de mi hija que encontré bastante razonable, ellas le han dado todo en salud incluso la atienden particular cosa que yo nunca pude hacer; cuando le conté a mi mamá se opuso, toda mi familia se opuso, pero mi decicion era por el bienestar de ella, porque estaba muy mal económicamente y sicologicamente, me sentí sola pero sabía que era lo mejor que podía hacer.

Hoy en día, han pasado 3 años desde todo eso y aunque he tenido altos y bajos he sabido luchar por ella y estamos más felices que nunca, nos amamos demasiado y nos entendemos muy bien, ella ya tiene 4 años y es mi motivo por el cual seguir adelante, tenemld los mismos gustos musicales y hasta tenemos conversaciones bastantes amplias para ser mamá e hija, ella está conmigo los fines de semana y festivos y las fiestas como navidad y año nuevo las repartimos, ella adora a sus abuelas y aunque me da un poco de envidia muchas veces creo que han sido lo mejor que mi hija podría tener, ellas son muy buenas conmigo y siempre estamos en contacto, les debo mi vida entera.

Muchas personas me dicen que cómo  no me duele tener a mi hija lejos pero no les contesto nada, porque creo que hice lo mejor que pude en un momento en el cual estuve muy mal, pude tomar cualquier salida y elegí la más correcta para mi hija y para mi, todos los días la extraño pero se que un día estaremos juntas, todos los días lucho porque algún día pase, y sé que pasará.

Soy mamá part time y somos las más felices del mundo.

Camila Castro

Constanza Diaz

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