SIDA y las cifras de contagiados que crecen y asustan

Por Carolina Rodríguez Cobo @Es_carolaa

SI-DA: Si no te proteges, si no usas condón y te expones a situaciones de riesgo.

NO-DA: Si usas condón y te haces el examen.

Quiero partir esta columna con este juego de palabras. Es un tema peliagudo, por eso. No sé si a ustedes les pasó,  pero yo fui de esas embarazadas que se practicó por primera vez un test de Elisa cuando ya confirmado que estaba esperando guagua, fui al ginecólogo y me mandó a  hacerme un montón de exámenes para ver cómo estaba mi salud, meses antes de tener a mi hijo.

Antes ni por si acaso. Es que da miedo hablar de SIDA, aun a estas alturas.

El tema de la enfermedad se ha puesto en boga nuevamente cuando se da a conocer en junio pasado un informe de Onusida que nos informa que entre los años 2010 y 2015, el número de personas en Chile contagiadas con VIH aumentaron en un 34 por ciento y que nuestro país lidera  el ranking de contagios en Latinoamérica. ¡Alarmante por decir lo menos!

Luego, el Ministerio de Salud (Minsal) tuvo que actualizar el porcentaje: No era un 34 por ciento, si no que un 66 por ciento de aumento de casos. Según el Minsal, el aumento de casos se explica porque hoy se realizan más pruebas de sangre en busca del virus.

El grupo de mayor riesgo se ubica en el segmento etario de entre los 20 y 29 años. Juventud divino tesoro, diríamos, la cosa es que no podemos desconocer que nuestra juventud actual se mueve sin tabúes frente al sexo, aunque eso no signifique que haya más conciencia de la necesidad de cuidarse y protegerse ante la posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS) o el SIDA en los casos más extremos.

Con clases de educación sexual prácticamente inexistentes en los colegios, con padres que por vergüenza evitan hablar del tema con sus hijos, nuestros adolescentes y jóvenes se mueven en la ignorancia y son sus grupos de pares con quienes hablan el tema, compartiendo las mismas desinformaciones al respecto.

Porque si compramos en voz bajita los anticonceptivos y los condones en las farmacias, con ese dejo de vergüenza y envuelto en un galo de lo pecaminoso, más aún nos enfrentamos con esa misma impronta ante un examen de detección de VIH.

Ustedes dirán, ¡pero las pastillas y los condones son gratis en los consultorios! Sí. Pero son contados con los dedos de la mano los que acuden a estos centros, porque saben que si alguien los ve,  delataran en qué andan y además queda un registro de la atención.

De acuerdo a información publicada por Diario La Tercera, según la última Encuesta Nacional de la Juventud, en el año  2015, sólo un 40 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 29 años declaraba haber usado preservativo en su última relación sexual. Y del 60 por ciento restante nada sabemos cómo se protegen.

Hay muchas parejas que no piensan en el SIDA ni en las ETS cuando tienen relaciones sexuales. Para la juventud el norte es evitar los embarazos. Así hay quienes creen que por tomar la píldora evitaran una guagua y de paso sus derivados y no es así.

Nos centramos en los jóvenes, pero qué pasa en la población adulta. En las personas sobre 50 años también se ha evidenciado un aumento en el número de casos, aunque menor. Se pasó de de 12 a 15 contagiados por cada cien mil habitantes en el grupo de 50 a 59 años, y de cuatro a ocho contagiados en el tramo de 60 a 69. Acá nos enfrentamos a una generación que no conoció el condón, con más tabúes y trabas  que la juventud actual  y  sin mucha percepción de los riesgos que se corren ante una relación sexual no protegida.

Perder el miedo y hacerse el examen

Muchas de las campañas de comunicación para el SIDA se centran en el uso del preservativo. Pero no lo es todo. Hay quienes portan el virus y por no saberlo contagian a más y más personas. Eso se descarta haciéndose el examen.

Recuerdo que en los 90 además se enfocaban en los llamados grupos de riesgo: trabajadores del comercio sexual y población homosexual. Nada más incorrecto: el SIDA nos puede dar a todos.

El test de Elisa es el test de sangre que tradicionalmente se usa para detectar el VIH. Este se realiza en un laboratorio clínico, donde se le extrae sangre a la persona, la que es procesada en búsqueda del antígeno del virus, el p24. En el sistema público de salud el examen es gratuito, pero hay que sortear primero unos trámites.

Si el paciente no es derivado con una orden médica sino por iniciativa propia, un tecnólogo médico en el banco de sangre debe realizarle una consejería previa a la toma de la muestra, ocasión en que el paciente debe dar a conocer detalles de su conducta sexual. Además, debe firmar un consentimiento informado donde deja establecido que el test es voluntario y cómo desea ser contactado en caso que se requiera una nueva muestra si el examen sale reactivo al antígeno.

En caso que el examen sea reactivo, el test se repite varias veces con la misma muestra que, de continuar siendo positiva, se envía al Instituto de Salud Pública (ISP) para confirmación. Si el ISP reconfirma el estudio, el paciente es citado de nuevo para tomar otra muestra que confirme la identidad de la persona asociada a ese test. Si se vuelve a confirmar definitivamente un diagnóstico positivo, se informa personal y confidencialmente a la persona, se le hace otra consejería y se le deriva a su médico. De no existir médico tratante, se activa el sistema GES y se le deriva al paciente de acuerdo a su prestador de salud. Cómo vemos un proceso doloroso y desgastante para quien se enfrenta a esta situación.

Distinto es el caso en el sistema privado. El resultado se entrega en 15 minutos. El examen se toma en total confidencialidad. Tras unas explicaciones por parte de personas médico a cargo, le  pinchan en el dedo y esa muestra de sangre se lleva a un dispositivo tipo test de embarazo que mostrará con una raya que no tienen el VIH y mostrará dos si son portadores del antígeno de virus.

Claves

¿Qué es el VIH / SIDA?

*El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) ataca y destruye en forma progresiva el sistema inmunológico, atacando a los linfocitos (Células T o CD4) que son los directores de nuestro sistema de defensa.

*En algunos casos, con el paso del tiempo el VIH que se encontraba latente dentro de los linfocitos se activa y los ataca. En una etapa avanzada esto provoca sida (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida), lo que significa que el sistema inmune se ha debilitado demasiado, haciéndolo susceptible a contraer infecciones o enfermedades que dañan la salud de la persona.

*Ser portador de VIH (o VIH positivo) no es lo mismo que tener sida.

¿Cómo se contagia?

*Puede ser transmitido de una persona a otra a través de fluidos como la sangre (que contiene la mayor concentración del virus), el semen, secreciones vaginales y leche materna. Las principales formas de contagio son:

*Relaciones sexuales (sexo vaginal, anal y oral) sin barreras de protección con una persona infectada.

*Compartir jeringas, agujas y/o cualquier elemento punzante sin esterilizar donde pueda haber sangre infectada. También a través de lesiones abiertas, heridas o cortes en la piel y transfusiones de sangre sin controles sanitarios adecuados.

Tratamiento

*Hoy existen tratamientos antirretrovirales que, bien administrados, mejoran la calidad de vida y la sobrevida de los pacientes con VIH. Por esto, al VIH/SIDA se le considera hoy una enfermedad crónica y tratable, aun cuando no existe actualmente cura ni  vacuna.

*En Chile, los Tratamientos Antirretrovirales (TARV) para el VIH constituyen una garantía GES-AUGE, asegurando su acceso a personas de cualquier edad.

TEST

*Elisa: Es un examen de sangre que busca un anticuerpo contra el virus y un fragmento viral llamado antígeno p24. Para la toma de muestra no se requiere de ayuno, pero se aconseja no consumir grasas las 24 horas anteriores al examen.

*Test rápido: Test donde con una pequeña muestra de sangre que se extrae con el pinchazo de un dedo, se puede detectar el antígeno en 15 minutos. Es ofrecido por instituciones privadas y cuesta en promedio 20 mil pesos.

PREVENCIÓN

Mayoritariamente, se sugiere el uso de condón en cada relación sexual.

Constanza Diaz

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