Señora culpa: Renuncio

 

Por Natalia Martini, psicóloga clinica

www.apoyopostparto.cl

Estimada jefa, señora Culpa:

Le escribo esta carta después de muchas dudas, pensamientos inconclusos y algunas noches sin dormir, sin embargo he tomado una decisión: hoy renuncio a estar bajo su jefatura.

A continuación le entrego las razones de mi renuncia:

  • Desde el momento que entré a la empresa maternidad, durante los 9 meses de inducción nunca recibí algún apoyo constructivo de su parte, considerando que estaba recién entrando a la empresa y necesitaba algunos elementos para sentirme segura.
  • Al momento de firmar el contrato indefinido, después de una prueba de evaluación de rendimiento a mi parecer extrema pero donde sentí que mi cuerpo hizo el mejor trabajo que había hecho hasta ahora (crear a una persona completa y sacarla de mí), usted no tuvo ninguna palabra de felicitación hacia mí, e ignorando el tremendo esfuerzo que había hecho para realizar esta prueba, comenzó a recriminarme mis déficits en relación a la lactancia, competencia para la cual no recibí ninguna capacitación.
  • Considerando las dificultades iniciales de mi trabajo, donde la falta de sueño fue una de ellas, usted contribuyó a que el insomnio fuera mayor del ya soportado, afectando mi capacidad de rendimiento.
  • En todo el tiempo que llevo trabajando en la empresa maternidad nunca he recibido de su parte una evaluación de desempeño justa, basada en mis fortalezas y debilidades como empleada, con criterios de evaluación claros u oportunidades de mejora. Usted se ha dedicado a destacar mis defectos y a puntualizar algunos que ni siquiera era conciente de tener, lo que afecta mi seguridad como trabajadora.
  • Usted no considera la experiencia personal, las estrategias personales de resolución de problemas en el ejercicio del trabajo, si no que busca la medición de objetivos con parámetros poco claros, no universales y teorías que imponen otras personas que no trabajan en esta empresa, por mucho conocimiento que tengan. Usted, particularmente usted, se ha preocupado de validar esas personas y teorías más que mi formación personal y lo que he crecido en esta empresa.
  • Los escasos momentos libres que he tenido en este trabajo, usted se ha dedicado a perseguirme y a no permitirme aprovechar mi descanso, afectando nuevamente mi rendimiento.
  • La empresa maternidad tiene múltiples beneficios para sus empleadas, de los que he sido informada pero he podido disfrutar muy poco dada su vigilancia permanente.
  • Y finalmente, la razón más importante es que el dueño de la empresa ha tenido palabras positivas para mí, tales como: “mamá” “te quiero” “eres la más linda” e incluso demuestra mi necesidad dentro de la empresa, lo que me hace cuestionar su nivel de liderazgo real. Si el dueño me necesita, ¿por qué usted cuestiona todo lo que hago?

Ya he postulado a los departamentos de: autoestima, superación personal y felicidad, espero que me acepten pronto entre sus filas para estar bajo esas jefaturas. Y hablé también con Recursos Humanos para activar mis beneficios de disfrute, descanso y satisfacción, los cuales he usado muy poco desde que ingresé.

El dueño estará mucho más contento con mi desempeño con este cambio, pues seré la mejor trabajadora que ha tenido esta empresa, de eso estoy segura.

Atentamente,

Mamá

Constanza Diaz

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