Por suerte no nací hombre

Si yo fuera hombre, lo pensaría mucho antes de separarme.
De verdad siento que la posición en la que ellos quedan es injusta en todos los lados por donde se le mire.
De ver y estar con los niños todos los días del año, pasan a verlos un fin de semana por medio. Y con suerte una tarde a la semana.
Qué horror. De padres pasan a ser “visitas”.
¿Qué culpan tienen los niños de los cagazos de sus padres?
Pensando en ellos es que creo que deberían de seguir viendo a su padre lo más seguido que puedan y tantas veces como les sea posible. Y no lo que un juez dictamine. Creo que la madre que es la que casi siempre se queda viviendo con los niños, debería dar siempre todas las facilidades para que sus hijos estén con su padre cuantas veces quieran y puedan.
Porque de estar todos los días con su papá desde que nacieron a estar cada quince días, es un abismo de diferencia.
Pobres niños.
Ahora, si tuvieron la suerte de tener una mamá buena onda, el padre los puede pasar a buscar todas las mañanas para dejarlos al colegio, por ejemplo, y en ese pequeño recorrido crear un espacio para ellos y un vínculo especial.
A mí, mi papá me llevaba todas las mañanas al colegio.
Lo recuerdo perfecto.
Yo no vivía con él porque mis padres estaban separados pero para mí era muy importante ese momento.
Me encantaba que me llevara.
Han pasado más de veinte años y lo tengo clavado en la memoria como si hubiera sido ayer.
También recuerdo la mañana en la que mi papá me llevó de la mano a dar el examen de admisión para entrar a pre kinder al Colegio Alemán.
Lo recuerdo demasiado bien.
Yo estaba muy nerviosa y no quise hablar con nadie.
Pero ahí estaba él dándome la mano y transmitiéndome confianza.
No recuerdo mucho los juguetes que me regalaron pero esos momentos si se vienen a mi memoria.
Vivos recuerdos.
Puro amor.
El hombre queda en total desventaja frente a la mujer en una separación.
Pierde el control sobre sus hijos. Sobre lo que comen, a qué hora se acuestan. Sobre los estudios. El colegio.
Los programas que ven en la televisión.
Si hicieron la tarea o no.
Si se prepararon bien para la prueba.
Si la mamá tiene pareja nueva. El susto de quién es el tipo que meten a la casa con sus hijos.
Del terror.
Tengo un amigo separado que sufre mucho.
Su hijita está con sobre peso y por más que lucha al respecto y cada vez que la ve la alimenta sanamente, la abuela y la madre que pasa mucho más tiempo con ella, le enchufa alfajores, pan amasado con mantequilla, salen a comer pizza y él……¿qué puede hacer él?
Se desespera. No tiene control alguno.
Lo mismo ocurre con el colegio.
La niña se queda dormida. La madre no la levanta. No la ayuda a estudiar.
Estuvo a punto de perder el año.
Él quiere estudiar con ella. Involucrarse.
Pero es tan poco el tiempo que tiene con su hija, que no puede hacer demasiado.
Qué impotencia.
Los hombres pierden.
No me cabe duda alguna.
Ojalá ninguna mujer pusiera trabas para que su ex vea a los hijos que nacieron de esa relación que sucumbió.
Ojalá piensen en los niños y no en su rabia. Porque muere un matrimonio pero no una familia y menos el vínculo de los hijos con el padre.
Ojalá no se limiten a los quince días que dictaminó el juez en un Tribunal de Familia.
Las partes pueden llegar a acuerdo sin llegar a Tribunales.
Ojalá permitan a sus hijos ver a su papá todas las veces que ellos quieran.
Sería maravilloso.
Y por favor, no me digan: ¿Y qué pasa cuando el papá de mis hijos no quiere verlos y ni llama para saber de ellos?
Pues, que se pudra.
Yo acá hablo de los hombres que sí quieren a sus hijos y se preocupan por ellos.
Los extrañan y sufren.
¿Estamos claros?
Yo de verdad, doy gracias de no haber nacido hombre.
Si no, estaría totalmente jodido como padre separado.

Constanza Díaz
Perfectamente imperfectas

Constanza Diaz

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