Pía Bórquez, “Sí, se puede ser feliz teniendo cáncer”

Pía Bórquez (44), es artista, mamá de dos niños y tiene cáncer. Algo que jamás pensó que le sucedería. Hasta hace poco vivía en Italia, viajaba, regresó a Chile con su marido e hijos para estar cerca de su familia. Hacia una vida normal. Hasta que el año 2017 comenzó con fuertes dolores en la cadera. Diagnóstico, osteosarcoma. Esta es su historia. 

Por Constanza Díaz

¿Se puede ser feliz con cáncer? 

Si, ¡se puede! No es fácil pero se puede.

¿Cómo combinas tu maternidad con tu enfermedad? 

Mis hijos (Zoé y Aníbal), tenían 8 y 10 años cuando me enfermé y fueron parte importante de todo el proceso. Nunca los dejamos de lado.  Desde  el día uno hablamos mucho con ellos diciendo toda la verdad sin adornar mucho las cosas,  respondiendo hasta las preguntas más complejas con sinceridad: ¿Mamá  te puedes morir?

¿Cómo te das fuerzas cada día? 

Me considero  muy afortunada y veo alrededor mío mucho amor, apoyo y cosas buenas,  entonces primero lo veo,  luego agradezco y ya está el camino hacia la fuerza. Primero por mi, no porque yo sea imprescindible, si no porque yo quiero estar viva y feliz y hacer un montón de cosas, compartir con mi familia amigos y desde luego con mis amores que son mis hijos y Marcos, mi compañero. Mi marido.

¿Qué pasa cuando una mamá todo terreno como tú se enferma? 

Primero es el cambio de switch, después está entregar con fe que todos están haciéndolo lo mejor que pueden y a su manera lo que antes yo hacía. Mi marido ve  el colegio,  contiene a los niños sociologicamente los lleva a compleaños, ve las cosas de la casa, las compras del supermercado, etc.

Yo me quedé, de un día para otro, en cama por meses  sin poder mover un dedo en mi casa y sin ganas ni de hablar entre las quimios y él me decía, tu piensa sólo en sanarte ésa es tu energía en el aquí y ahora lo más importante es sanarte. Además tengo a mis primas, mi mamá que está muy presente con mis niños y mi hermana Andrea y mis dos cuñadas que ha sido un pilar fundamental para mí. Tengo una red de ayuda maravillosa.

¿Quién o quienes son tu motor? 

Aníbal y Zoe que han madurado mucho con esta enfermedad. Cuando  llegó,  yo dije:  Voy a salir con algo bueno de todo esto, tengo que aprender algo tengo que trabajar en mí. Full actitud pero aceptar también. Que el dolor hay que llorarlo no más.

¿Sientes miedo? 

Sí, pero muchas veces el miedo te puede ayudar,  no te consumas por el miedo, úsalo.

¿Qué consejos le das a las mamás que están enfermas? 

Diles la verdad  a tus hijos, incluso si tu dolor es grande no trates de esconderte si tienes miedos, compártelos con ellos para que así ellos también compartan sus miedos contigo y se sientan seguros de ser considerados y escuchados.

¿Cómo se vive el día a día con cáncer? 

Aquí y ahora, un día a la vez

¿Quién es tu principal apoyo? 

Primero, Marcos, los niños,  mi mamá, mi hermana y mis primas,  amigos. en fin, tengo mucho por que agradecer. También quiero mencionar el tremendo apoyo que me ha dado el GES a través de cuidados paliativos y alivio del dolor. Ha sido una gran ayuda. Marcó un antes y un después en mi enfermedad. Son un grupo de profesionales entregados a su trabajode manera muy humana y empática con el paciente. Se transformaron en verdaderos amigos. Todos lo enfermos de cáncer pueden acceder a ello. Psicólogos, enfermeras, kinesiólogos, paramédicos, doctores, nutricionistas. Vienen a verme a mi casa. Les agradezco de corazón.

¿Eres feliz?

Sí. El ánimo juega un papel muy importante en esto. Hay que intentar ser siempre positiva. Además, ahora estoy en una etapa de recuperación y estoy muy esperanzada. El tumor que tenía en la cadera me lo operaron en enero y ahora estoy en un ciclo de tres quimioterapias preventivas.  La mente juega un rol importante en esto.

Constanza Diaz

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