Ni la realeza se salva: Kate regañó a George en boda de su hermana

Todo iba de maravillas el fin de semana recién pasado en el enlace de Pippa Middleton y James Mathews. El pequeño George hizo de paje en la boda de su tía. Encantador el pequeño príncipe de tres años se veía feliz acompañado de otros niños y, como siempre, robándose la película. Todos los flash apuntaban a él. En la salida de la Iglesia el pequeño heredero se vio triste y llorando. Fue ahí que su mamá lo apuntó con el dedo y con la cara muy seria y el cuello rígido, cuál mamá superada pero intentando mantener la compostura, lo regañó. Y claro, la maternidad es igual para todas. Pertenezcas a la familia real inglesa o no. Los niños a veces hacen pataletas, las mamás se cansan, se enojan y educan. Seas quien seas. Nadie se salva. Ni siquiera Kate. Eso sí, a ella jamás la hemos visto perder su compostura pero sí que se le desfigura la cara cuando sus pequeños se salen del libreto real. Es que cuando tienes tres años, el protocolo no te importa para nada. Los niños sin niños en cualquier parte del mundo y en cualquier circunstancia. Lo cierto es que la boda de la hermana menor de Kate con el empresario inglés de 41 años fue todo un éxito.

Constanza Diaz

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