Mamá de 5 niños y cómo ni siquiera la tele se salva

Por Pia Quezada

Si hiciera un listado con las cosas que los niños han roto, estropeado, destrozado o que están en la UCI de los artefáctos y juguetes, no terminaría nunca, y eso que no estoy considerando el item ropa y zapatos porque eso ya es un caso perdido. La última víctima fue la televisión de la sala, la que habíamos comprado el año pasado porque la anterior pasó a mejor vida en extrañas circunstancias. Felipe, el cuarto de cinco hermanos fue el responsable de la desgracia que tuvo a los otros niños al borde de las lágrimas y la depresión durante un par de horas.

Felipe tiene tres años y medio, pero da la impresión de que fuera mayor, debe ser por la influencia de sus hermanos grandes o sólo por su „ Chispeza“. Estaban tratando de jugar en la consola nueva PS4 (para mi son todas iguales) no se bien cómo pasó todo, pero Luciano me dijo que Felipe se enojó y lanzó un control remoto al aire , con la mala suerte que fue a dar directo en medio del plasma.

Lo primero que pensé fue: Cabro huevón, tenía que ser la tele? y ahora cómo voy a ver Netflix en la noche cuando ellos duermen??? si veo en mi celular me duelen los ojos, a esa hora estoy muy cansada y en nuestra pieza está todavía la guagua durmiendo en su cuna. Obviamente le grité a los dos que cómo es posible que todo, absolutamente todo lo rompan, me miró con unos ojitos de susto, que me dio pena y lo mandé a su pieza. Después de un rato, junto a mi marido conversamos con ellos y una vez más les dijimos que siempre nuestras acciones tienen consecuencias, que todo lo que hacemos repercute en algo o en alguien. Se quedaron tranquilos y Felipe prometió no romper más teles, mi marido me miró y lo único que hizo fue sonreir y decirme que con 5 niños las posibilidades que se sigan rompiendo cosas es muy, pero muy alta.

Siempre trato de ver lo positivo de las situaciones y me dije, que bueno que pasen un par de días sin tele, van a tener más tiempo para hacer otras cosas. No les afectó en lo más mínimo sólo las primeras horas preguntaban cuando iriamos a comprar otro televisor, ahí tocamos el siguiente punto de que no se trata de romper, comprar inmediatamente y reemplazar las cosas, tienen que entender que todo cuesta y se tiene que cuidar.

Algunos amigos de mis hijos no pueden ver televisión , ni jugar con Tablet ni mucho menos celulares, lo que encuentro absurdo, estamos llenos de tecnología, los niños crecen con ella, deben aprender a utiliizarlas en su beneficio, por supuesto, con límites de tiempo y contenidos de acuerdo a sus edades, pero me carga que demonicen los medios y las tecnologías , también se puede aprender  y  sacar mucho provecho de ellas, si no fuera así no me podrían estar leyendo en este momento que estoy a miles de kilómetros de distancia en Alemania.

Una vez conocí a una familia que tenía tres hijos, dos niñas y un niño, según ellos no tenían televisor por lo nocivo que era, jugaban con juguetes de madera, muy didáctico todo, pero nunca vi niños tan agresivos como ellos, qué manera de pelear y cómo peleaban!!! ni los míos con todos sus Transformers, consolas, Power Rangers, Pokemon o Tortugas Ninja han peleado entre ellos así.

Anécdotas como esas me confirman cada vez  que no hay método de crianza perfecto.

Aún no hemos comprado una tele nueva, pero tenemos un monitor grande de computador con el que se puede ver todo normalmente, menos Netflix, no los quiero a todos en mi cama dejando las huellas de su paso por mi pieza, Sólo espero que hayan aprendido un par de lecciones, pero no voy a privarlos de jugar, de ser curiosos, en fin, de ser niños.

Constanza Diaz

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