Lucas down & up, una historia de fuerza, alegría y mucho amor

Hola, soy Alexandra, hija, hermana, esposa y mamá de 30 años.

Creo fielmente, que lejos lo más importante que me ha pasado en la vida ha sido ser mamá de Lucas.

Actualmente tiene 1 año, 4 meses, y es el niño más lindo que mis ojos han visto, es esa perfección que no había conocido jamás, es ese amor incondicional y único de madre e hijo que me tiene loca y feliz todo el día. Es el niño más puro y trasparente que he conocido, es la persona que llegó a este mundo a enseñarme más que nadie, a mejorar mis defectos y poner a flote mis virtudes; es la persona que llegó a cambiar mi vida en 180 grados.

Lucas nació un día Viernes 06 de Mayo a las 16:48 horas y llegó con una sorpresa especial, su sonrisa.

Desde que nació Lucas nos ha sorprendido día a día con sus ganas locas de aprender, lo que es nuevo lo observa e imita; lo que se le enseña lo trabaja con perseverancia hasta lograrlo, no importa cuánto cueste. Paralelamente nos enseñó a trabajar en familia como equipo. Cada vez que Lucas aprende algo nuevo, él celebra, se aplaude y nosotros sus papás, gritamos de emoción y aplaudimos aún con más fuerza.
Mi Luqui, tiene un excelente humor, es siempre sonriente, feliz, ama bailar con locura; le gusta comer sólo cosas dulces – en eso se parece mucho a mi – ama juntarse con sus amigos, ver a sus primos, jugar con su mejor amigo perro Goofy, disfruta locamente aprender cosas nuevas, y lograr ser cada vez más autónomo.

De a poco se convirtió en una obsesión querer mostrar al mundo que no existen barreras ni generalizaciones a ciertos “tipos” de personas. Quisimos compartir con quien quiera aprender, que no existe nadie igual a otro, es normal ser diferente, yo, Lucas y su papá somos igual de diferentes que tú del resto.
Queremos compartir con un mundo no inclusivo, lo que es realmente la inclusión y como, con más conocimiento lograremos aumentarla.

Y aunque no lo crean, Lucas hace todo esto y más, y ¡si!, tiene Síndrome de Down, y no lo hace más que un niño común y corriente. Nunca supe hasta que nació. Ahí me dieron la noticia. Se lo llevaron a neonatología con mi marido y a las dos horas me dieron la noticia. Me tomó por sorpresa, lógicamente. Después de unas horas asimilamos lo que nos dijeron e inmediatamente nos pusimos a investigar y preguntar para poder ayudarlo y sacarlo adelante. Nos dimos cuenta qué hay muy poca información sobre el Síndrome de Down. La desinformación era nuestro mayor problema. No sabíamos nada y eso nos asustaba. Hoy en día hemos aprendido mucho y Lucas es un niño muy feliz. Está rodeado de amor y entrega también mucho amor al resto. Creo firmemente que mi hijo es capaz de hacer todo lo que se proponga y ahí estaré yo para ayudarlo.

Nuestro día a día es siempre mágico y divertido. Disfrutamos cada uno de sus logros. Lo estimulamos en su parte motriz y cognitiva. Le encanta cantar y jugar. Le encanta columpiarse y jugar a la pelota. En un tiempo más lo veo en un colegio inclusivo y logrando sus metas. Estoy segura que así será. Amor nunca le va a faltar. Por ahora Lucas es nuestro primer y único hijos pero estamos seguros que en un tiempo más tendrá hermanos que completarán nuestra familia. Somos bendecidos siendo los papás de Lucas.

@lucasdownup (Instagram)

Lucas Down & Up (Facebook)

Constanza Diaz

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