La visita al pediatra que resultó un fracaso

Creo que a la mayoría de los padres les ha pasado que sus hijos muestran cierta resistencia al momento de ir al médico, lo cual es completamente comprensible y normal, sobre todo en los niños mayores de dos años. La mayoría de los pediatras saben esto, porque lo viven a diario, y cada uno de ellos va creando sus propias técnicas para lograr una mejor atención a cada familia. De hecho, la pediatra de mi hijo es la más amorosa del mundo.

Pero ayer me ocurrió algo que me dejó impactada. Con mi marido llevamos a mi hijo de 3 años a un especialista X. Cuando entramos a la consulta, él iba muy tranquilo y contento, incluso se entretuvo mirando unos dibujos pegados en la pared. Lo primero que nos dijo este médico fue “no tomen en cuenta a su hijo, conversemos entre nosotros y hagan todo lo que yo les diga”. Al momento de examinarlo, mi hijo no se quiso subir a la camilla, ya que nunca le ha gustado que lo examinen, menos un extraño. Desde ahí fue todo mal. El médico nos decía que no lo consoláramos, que no podíamos permitir que el niño hiciera ese tipo de pataletas, que no debíamos ser tan blandos con él y un largo etcétera. Todo esto de forma muy calmada, sin siquiera elevar el tono de voz. Nos dio la posibilidad de salir de la consulta y volver luego de que él atendiera al siguiente paciente, a ver si así mi hijo se dejaba examinar. Pero al segundo intento tampoco pudimos subirlo a la camilla sin que llorara, por lo que el médico nos dijo que no lo iba examinar en esas condiciones y que nos devolvía el bono o podíamos volver otro día que estuviera sin mañas. Mi marido se fue con mi hijo para calmarlo, y mientras yo ordenaba las cosas, me siguió dando el mismo discurso, me dijo que pensara en qué momento el niño había perdido la confianza en sus padres, y que debíamos ser padres más firmes y autoritarios, sobre todo ahora que yo estoy embarazada, ya que después, con dos hijos, la situación sería aún peor.
Me dieron ganas de decirle que yo también soy médico y trabajo con niños, que la conducta de mi hijo es normal acorde a su edad, y que si él espera atender a niños sumisos que no oponen resistencia cuando les harán algo que no quieren, entonces nunca va a poder atender a un hijo mío. Pero no le dije nada, simplemente me fui y pedí el reembolso de mi bono, ya que no vale la pena intentar discutir con personas narcisistas que quieren que todo se haga a su pinta.

Les comparto este video sobre las visitas al pediatra, con tips para los padres y los profesionales. Y recalco el último mensaje, que va dirigido a los médicos y profesionales de salud en general: eviten juicios de valor respecto al estilo de crianza de cada familia, limítense a dar las indicaciones médicas, a no ser que vean que hay algo más que pone en riesgo la salud del niño.

https://www.youtube.com/watch?v=6XoGeruNIzE

Un abrazo a todos!

DRA. NATALIA NILO ACEVEDO.

Constanza Diaz

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