La teta es mía

Siento mucha lástima al darme cuenta que existe una terrible presión para las madres con respecto a la lactancia materna.
Sí es cierto que somos mamíferos y que en nuestra naturaleza está el dar de lactar a nuestras “crías”.
Sí es cierto que la leche materna no tiene sustituto y es lo mejor para nuestros hijos.
Sí es cierto que la leche materna es gratis y también beneficia a la madre como por ejemplo para disminuir las probabilidades de desarrollar cáncer de mama en el futuro.
Pero también es cierto que hay un no menor grupo de mujeres que ha tenido algún grado de complicación a la hora de amamantar y aun siendo mamífera, le cuesta y sufre. Se frustra y se deprime. Porque toda mujer quiere lo mejor para sus hijos y me atrevo a decir que la mayoría quiere tener una lactancia materna exitosa.
Es en ese momento de estrés y frustración es justamente cuando esa mujer más necesita de contención y ayuda. No necesita más presión ni obligación para que a cualquier precio logre una lactancia exitosa.
No.
Hay veces que por más que se quiera, no se puede. Por el motivo que sea.
Hay veces en que la mujer ya quiere destetar, por el motivo que sea.
Y ninguna de estas anteriores es un pecado. Ninguna de estas anteriores convierte a la madre en mala madre.
Ninguna de estas anteriores significa que la mujer le da “vuelta la espalda a su hijo” como lo leí en una publicación en una página de lactancia materna exclusiva.
Ninguna de nosotras quiere darle la espalda a nuestros hijos. Al contrario, son lo que más amamos. Son nuestro todo.
Pero yo llamo a mantener la cordura y no obsesionarse con la lactancia materna hasta el punto de que se transforme un dolor de cabeza para la madre, una presión desmedida, una obligación como si en eso se fuera la vida. Como si la leche de tarro fuera veneno. Como si nuestro hijo va a ser menos inteligente o se va a enfermar más.
Pobres mujeres víctimas de tanta presión de extremistas de la lactancia materna.
Yo les digo que no hagan caso y hagan lo que puedan con las herramientas que tienen.
No sé sobre exijan en una lactancia que no resultó como querían. No todo siempre resulta como lo planeado. Pero al final del día lo más importante es el cariño hacia nuestros hijos y es eso de lo que ellos van a recordar en el futuro. No van a recordar los meses de teta. Van a recordar a una madre cariñosa y una infancia linda.
Ya basta de imponer teorías científicamente comprobadas sobre lactancia materna. No necesitamos teorías porque todas sabemos que la leche materna es la mejor. Necesitamos contención y apoyo en nuestras decisiones y en nuestra ruta de madres que no es fácil.
No queremos guerras por quien es la mejor ni que nos crucifiquen por no dar pecho hasta los dos años. O hasta los seis.
Somos madres y también mujeres. Necesitamos nuestro espacio y tiempo. Necesitamos no olvidarnos de nosotras porque por mucho que adoremos a nuestros niños sobre todas las cosas, también tenemos vida y lactar a libre demanda 24/7 es muy demandante y esclavizante. Necesitamos espacio, necesitamos descansar bien en la noche. Necesitamos estar bien física y mentalmente para nuestros hijos. Los extremos son pésimos y el que dijo que hay que dar libre demanda hasta que el niño quiera, hasta la edad que quiera, seguro fue hombre porque las tetas son nuestras y a veces simplemente no podemos estar con el bebé colgado al pecho permanentemente porque la teoría lo dice.

Constanza Diaz

Constanza Diaz

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