La temida mastitis ¿qué hacer?

Por Patricia Guzmán-periodista, asesora de lactancia

Aunque para muchas mujeres es difícil tomar la decisión de amamantar, aún más complicado es la determinación de seguir lactando después de la temida y dolorosa  mastitis.

La mastitis es una de las complicaciones más recurrentes durante la lactancia y se presenta con dolorosos síntomas que son causados por el bloqueo de los conductos mamarios por donde circula la leche materna. Las Glándulas mamarias se inflaman y en ocasiones presentan bacterias como el Estreptococos y el Estafilococos Áureas que se adhieren a las grietas ocasionadas por la incorrecta succión del bebe a la areola del pezón.

Es por este motivo que insisto en la importancia de informarnos correctamente de la postura del bebe al pecho, pues de ahí se derivan casi todos los problemas de la lactancia. Los cambios anatómicos y fisiológicos que presentan los pechos con la bajada de la leche son grandes, por lo que no es extraño que sufras este padecimiento cuando existe una mala posición de succión.  Este error puede ser el inicio de una mastitis, si el lactante se prende correctamente a la areola existe menos posibilidad de padecer la enfermedad,  ¿por qué?  Porque el  bebe succionará sin esfuerzo las cantidades de leche que necesite sin herir la areola y por ende no existirá el riesgo de contraer bacterias, otro punto es que al tomar correctamente la leche  los conductos mamarios se vaciarán en cada toma y ya no habrá residuos que podrían producir la mastitis.

Sin embargo,  también se presentan casos de mastitis, aunque en menor proporción, por otras  causas como:  La mastopatía, este problema se debe a una alteración benigna del pecho que hace que se produzca una acumulación excesiva de secreción, también  la alta producción de la hormona de la prolactina pudiera ocasionar este problema y en casos menos frecuentes  la tuberculosis o la actinomicosis pueden ser un riesgo.

En algunos casos más graves la mastitis puede desarrollarse con  abscesos e inflamaciones encapsuladas de pus, pero estos casos son poco frecuentes en el periodo de lactancia y para llegar a ello debería existir un tardío control y diagnóstico de la enfermedad. Las primeras 48 horas para recibir un tratamiento son cruciales para salir airosas de este mal rato.

 

 

 

 

Causas de la mastitis:

-Grietas o fisuras en el pezón originadas por una incorrecta succión del bebé.

-Pasar largos espacios sin amamantar,  saltarse tomas o acortar los tiempos de cada pecho.

-Estrés, cansancio, dificultades externas, mala alimentación y depresión.

-Elevado nivel de prolactina, lo que provoca una excesiva producción de leche.

-Enfermedades infecciosas o crónicas tales como Tuberculosis, mastopatía y actinomicosis.

 

Síntomas:

-Enrojecimiento de uno o ambos pechos.

-Inflamación, sobrecalentamiento y ardor de la mama, sensación de hormigueo o agujas que se clavan.

-Dolor intenso de cabeza, náuseas y vómitos.

– Temperaturas sobre los 38’5 º C

– Malestar y debilitamiento general del cuerpo.

– Sentir una dureza en la mama.

 

Tratamientos y consejos prácticos:

-Aunque pareciera contraproducente seguir lactando es la mejor terapia para descongestionar los pechos y bajar el dolor y la inflamación. Antes de cada toma aplica calor y un masaje local para dilatar los conductos y permitir descongestionar el área. Si los pechos siguen duros después de la toma, será necesario usar el saca-leche por unos minutos más y hacer tomas frecuentes.

-Aplica compresas frías o bolsas de hielo  entre tomas para evitar que el pecho se inflame nuevamente. Hay mujeres que les ayuda más aplicar calor que frio, prueba que te resulta mejor.

-No uses sostenes (brasieres)  ajustados, intenta usar uno que no oprima el pecho.

-Los antibióticos, antipiréticos y antiinflamatorios son los más usados por los médicos en casos infecciosos. Sigue correctamente el tratamiento que el médico  te indique, tal vez en unos días ya estés aliviada, pero no lo cortes, la mastitis podría reaparecer. Es importante comenzar el tratamiento las primeras 48 horas,  generalmente el tratamiento dura 15 días… ¡NO LO CORTES!

-No tengas miedo de lactar y tomar antibiótico seguramente el médico te recetará algunos que son compatibles con la lactancia como el ciprofloxacino y las sulfamidas.

-En casos más severos de inflamaciones purulentas o úlceras residuales se necesitara una pequeña cirugía para drenar la pus.

-¿Destetar? mmm …este no es un buen momento, la obstrucción láctea aumentará  y es posible que la mastitis se agrave llegando a producirse abscesos. Mejor recupérate adecuadamente y luego tomas la decisión de dejar de lactar.

–  Puede que tu hijo rechace el pecho,  porque en ocasiones la leche adquiere un sabor salado, en estos casos será necesario usar un extractor hasta que el sabor desagradable desaparezca. La leche de la mama con mastitis no es dañina  y no existe ningún problema en tomarla, pues sigue teniendo sus propiedades intactas.

– Es muy importante que tomes reposo (en cama) durante 24 a 48 horas.

 

Tratamientos de las abuelitas:

– Lavar una hoja de repollo (col), machacar sin el tallo. Luego aplicar sobre la zona afectada en forma de cataplasma, también puede ir la hoja directa. Esta hoja es uno de los mejores antiinflamatorios naturales que existen, además alivia el dolor.

–  Hervir una cucharada de tomillo en una taza de agua. Aplicar sobre el pecho una compresa tibia de  la infusión durante 20 minutos. Esta planta tiene efectos antibacterianos y es un potente desinfectante.

-Hervir durante 5 minutos una cucharada de caléndula y otra de hinojo picado en una taza de agua. Mojar un algodón y aplicar sobre el pezón lesionado varias veces al día.

-Lavar y machacar una zanahoria hasta lograr una pasta homogénea. Colocar sobre el pezón afectado.

-Hacer una infusión de romero y  colocar  una compresa humedecida en el área sensible es también un estupendo remedio casero para reducir los dolores provocados por la mastitis.

– El aceite de ricino se recomienda para dar masajes entre tomas para disminuir la inflamación.  Sólo que al terminar debes enjuagar la zona con agua tibia y lavarla muy bien con un jabón neutro.

-Consumir un diente de ajo en ayunas te servirá como  antibiótico natural.

 

Aunque todas le tememos a esta dolorosa enfermedad sólo el 10 por ciento de las mujeres lo presentan durante los primeros 3 meses de lactancia.  Muchas lo controlan con el sólo hecho de corregir la postura y vaciar los pechos.  Otras con los sencillos remedios caseros que te acabo de sugerir. Sin embargo, algunas mujeres  pasan un martirio por no saber manejar la enfermedad, por eso quise dejar plasmado algunos aspectos que debes considerar para evitar esta fea experiencia.

Recuerda, no te esperes, corre al médico dentro de las primeras 24 a 48 horas de iniciado los síntomas para luego no lamentarte y tener  que decir: ¿tengo mastitis y ahora qué hago?

Constanza Diaz

Perfectamente imperfectas es un lugar para mujeres reales, sin filtro. Un lugar de información, desahogo y entretención. Perfectamente imperfectas es una revista digital con noticias, actualidad, tendencias, columnas y mucha información de vanguardia para las mujeres que se atreven a decir lo que piensan. Las cosas tal y como son. Sin maquillaje.

Pin It on Pinterest