La maternidad me duele

-Me duele.
¿Qué te duele?
Ser mujer, ser mamá. Me duele la presión que siento todos los días del año por no fallarle a nadie. No quiero fallar y aún así siento que fallo a diario.
-Es normal sentirse así. No tienes que sentir culpa por eso.
-Es que estoy llena de culpas. Por todo siento culpa.
La mujer estaba cansada. Ojerosa. Parecía que estaba a punto de ponerse a llorar.
Él le tomó la mano. Ella se asustó.
-Lo estás haciendo bien. Cree en ti. No te culpes. Y sobre todo, no te despreocupes de ti porque tú también vales.
-Siento que yo no importo. Qué sólo importan mis niños, mi familia. Yo soy la última de mis prioridades- dijo.
-Mujer, tú tienes que ser tu primera prioridad. Cuídate, quiérete, protégete. Si estás bien tú, eso se refleja y percibe. Si estás bien tú, tus hijos también lo estarán.
Es normal que la maternidad duela y agote. Es un trabajo duro que no para jamás. Pide ayuda cuando te sientas sobrepasada. Apóyate en los tuyos y busca espacios para ti. No temas en decir cómo te sientes.
-Me da miedo decir lo que me pasa. Siento que todos me juzgan. Me siento mala madre y yo amo a mis niños. Los adoro.
-No tienes que sentir miedo. Los únicos que pueden juzgarte son tus hijos cuando crezcan. Cree en ti y cree en lo que haces. Mientras lo hagas desde el corazón ten la certeza que lo estás haciendo bien. Todos tenemos días grises y difíciles. Todos colapsamos en algún momento. No hay madres perfectas ni el manual único para ser mamá.
-A veces siento que lo estoy haciendo mal. Que me queda grande este trabajo.
-Lo estás haciendo bien. Mira a tus hijos. ¿Ves sus caras de satisfacción y ternura cuando están contigo? ¿Sientes sus abrazos por las noches cuando se están durmiendo? ¿Sientes sus besos cuando despiertan? ¿Te dicen que te quieren y te dibujan un corazón?
Eso significa que lo estás haciendo bien. Cree en ti y no dejes que nadie te juzgue.
-Gracias, necesitaba oír tus palabras. El rol de madre es difícil. Todos se meten y opinan. Es abrumador.
-Cree en ti, lo estás haciendo bien. Eres una buena mamá y no te sientas presionada. Libera esa presión. Déjala ir.
La mujer se despidió y fue a buscar a sus niños que jugaban en el cajón de arena de la plaza con otros niños. Riendo, tomaron la mano de su mamá y fueron a casa.
Ese hombre que estaba sentado a su lado mientras sus hijos jugaban, le había abierto los ojos.

Constanza Díaz H.

Constanza Diaz

Perfectamente imperfectas es un lugar para mujeres reales, sin filtro. Un lugar de información, desahogo y entretención. Perfectamente imperfectas es una revista digital con noticias, actualidad, tendencias, columnas y mucha información de vanguardia para las mujeres que se atreven a decir lo que piensan. Las cosas tal y como son. Sin maquillaje.

Pin It on Pinterest