Instinto materno: ¿Se hace o se nace?

La maternidad: ¿Se nace o se hace?

El amor madre y bebé es un amor que se nutre y va creciendo en el camino.
Ambos necesitan tiempo para conocerse, explorarse, adecuarse y ambientarse.
Depende de la mujer, por supuesto, pero para muchas es un proceso de conocimiento mutuo.
Pocas salen de la clínica con esa sensación de plenitud total. Maravillada con la maternidad. Diciendo que es fantástico y lo mejor que les ha pasado en la vida.
Al contrario, se llega a casa bien aterrada. Llena de dudas y miedos.
Sin saber siquiera cambiar un pañal.
Y para qué hablar de la lactancia materna.
Todo es nuevo y como todo lo nuevo, da miedo enfrentarlo.
Ok. Muchas me dirán que no les pasó. Y que se sentían a sus anchas en su nuevo rol de madre.
Pero otro grupo de madres primerizas no tienen ni idea de qué hacer y cómo cuidar a ese bebé miniatura que han tenido.
Si hasta dan ganas de meterlo a la panza otra vez y que permanezca otros nueve meses en estado de gestación.
Pues la maternidad se hace y se aprende en el camino. Y claro que amamos a nuestros hijos pero también tenemos sentimientos que nada tienen con ver con algo maravilloso.
Tenemos susto. Fatiga. Dolor. Tristeza. Alegría.
Hay mujeres que pasan por tremendas depresiones post parto. Y no son pocas.
Y esas mujeres que sufren de depresión post parto lo único que querían era ser madre.
Es decir, una cosa no va de la mano con la otra.
Sólo pasa.
Nadie elige estar deprimida con un bebé recién nacido.
Para ellas la maternidad no es maravillosa hasta que no comienzan a sentirla así.
Porque tarde o temprano la pena se disipa y comenzamos a disfrutar a nuestros hijos.
Pero, ¿quién puede disfrutar a un bebé llorando con cólicos a las once de la noche cuando sólo queremos dormir?
Levanten la mano y aunque me digan que sí, me costaría creerles.
-Te miro y me estreso.
Me han dicho muchas veces al verme llegar con mis dos niños pequeños a diferentes lugares.
Son madres las que me lo han dicho.
Madres que han pasado por lo mismo y no quieren volver a pasar por la etapa de bebé y niños pre escolares.
Ni que les paguen en petrodólares.
Madres que han comenzado a disfrutar la maternidad de otra manera y han empezado a recuperar su vida y sus horas de sueño.
La maternidad sí es maravillosa, para la mayoría, pero requiere tiempo y ajuste.
Como muchas cosas en la vida.
La maternidad no es perfecta pero es lo más cercano a darle algún sentido a nuestra existencia en este Planeta y ejemplo de amor infinito que trasciende tiempo y espacio.
Constanza Díaz Hauser

Constanza Diaz

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