Fui víctima de violencia en mi parto y ésta es mi historia

A fines del 2006 me enteré que estaba embarazada, tenia 18 años. Mi actual marido, en ese tiempo mi pololo,  se iba a la escuela de Gendarmería por 9 meses. Yo vivia con mi mamá,  ella me cuidó  durante todo mi embarazo y mi pololo venia sólo los fines de semana.

Fue un embarazo tranquilo pero al parecer mi hijo no queria salir. Tenia fecha para el 18 de agosto del 2007 pero no pasaba nada. Ni señas. El  25 de agosto mi pololo se graduaba de la escuela y ese mismo dia nuestro Gaspar decidió llegar a este mundo.

Tuve 22 horas de trabajo de parto, comencé a las 6 de la mañana con contracciones que iban subiendo en intensidad.  Al correr de las horas no tan solo me dieron dolores a mi, a mi pololo tambien mientras estaba en su ceremonia en Santiago.

Pasó todo el día y mi pareja llegó como a las 21:00 horas y le pedí que me llevara al hospital. Llegué con 4 cm de dilatación pero no podían atender el parto por falta de anestesista y me trasladaron a Linares.

Ahí  comenzó mi pesadilla. Llegué a maternidad del hospital de Linares, me ingresaron de inmediato y me dejaron en la sala de pre-parto, estuve  3 horas con mucho dolor, mi intención era tener un parto natural pero en uno de los exámenes que me hicieron notaron que mi hijo tenia el cordón en el cuello y ya no dilataria más.

Casi a las 4 de la madrugada me ingresaron a pabellón a hacerme una cesárea. A las 4:17 nació mi Gaspar, a las 41 semanas de gestacion pesando 3,990 kg y midiendo 50,5 cm era maravilloso.

Terminó la cesárea, se llevaron a mi Gaspar s bañarlo junto con mi pareja. Y a mi me dejaron en la sala de recuperación, el cansancio me ganó y me dormi.

A las 7:30 de la mañana llegó a la sala una enfermera, no recuerdo su nombre, me preguntó que cómo estaba. Le respondí que muy adolorida a lo que ella me dice:

“¿No te gustó tener cría tan joven?”

Y golpeándome y tiroteándome me agarró la camisa, me obligó a levantarme a menos de 4 horas de mi cesárea.  Le rogué  que por favor no lo hiciera, que me sentía muy mareada aún y que el doctor me habia dicho que no podia moverme por lo menos hasta que él pasara a revisarme. Entonces ella me dijo, nuevamente empujandome:

”Aquí  nadie es niñera de nadie y si te gustó abrir las piernas debes encargarte de tu crio”. Me paré y comencé con hemorragia, justo en ese momento entró mi mamá y vio la situación.

Ella le pidio el nombre a esta persona y fue a hablar con el director del hospital a hacer el reclamo. Debido a eso tuve que permanecer más tiempo en el hospital por la hemorragia y emocionalmente muy mal.

Y no fue tan solo a mi a quien abuso, también lo hizo con mi compañera de sala quien habia perdido a su hijo de 8 meses de gestacion debido a una preeclampsia, ella en su dolor lloraba y lloraba. Y llegó esta tipa y le dijo:

“Deja de llorar si vas a poder tener mas críos después no seas alaraca”, fue horrible.

No se qué pasaría con ella, no sé si seguirá trabajando con gente. Espero que no. Esta es mi historia, hay gente que no sabe empatizar con el dolor y se cree que por tener un titulo pueden abusar del resto.

Elitha Rojas

 

Constanza Diaz

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