Eres madre y pasas a ser un cacho para la empresa adonde trabajas

Qué felicidad es enterarte que vas a ser madre. Le cuentas a tu familia, a tus amigos y lo publicas en todas las redes sociales. Pero cuando tienes que informarlo en el trabajo, te inunda un miedo que es totalmente injustificado.
Cuando eres profesional, y más encima una profesional que se desenvuelve en un área que esta estigmatizada sólo para  hombres, te vuelves el “cacho” de la empresa al quedar embarazada.
Todos te felicitan, te dicen que te cuides, etc, pero tú sabes que ya eres un cacho, que apenas vayas a dejar la primera licencia todos piensan que es mejor que te vayas.
Para mí eso es una discriminación enorme y para todas las mujeres que nos hemos convertido en mamá.
En estos momentos estoy nuevamente con licencia médica, ya que mis mellizos están con una bronconeumonia horrible. Como ellos ya tienen 1 año 4 meses, el pediatra está incapacitado para otorgarme una licencia para cuidarlos. Es mas, sus palabras fueron “no tengo la potestad legal para darte una licencia médica después que tus hijos cumplen el año. Imagínate para las mamás con casos oncológicos”. En ese momento me pregunto qué hago. Yo estoy sola con mi esposo, tenemos una señora que nos ayuda en el aseo y almuerzo, pero es imposible delegarle la responsabilidad de medicar a mis hijos. Sobre todo cuando tienes que inhalarlos cada 3 horas. Entonces voy donde un médico  general. Obviamente también estoy enferma, con bronquitis, pero una mamá nunca se enferma, ¿cierto? De todas maneras el médico me otorga una licencia médica. Pero los bebés empeoran con los días. El doctor dice que es mejor aguantarlos el invierno en casa. Ahí recurro a mi psiquiatra, quien me otorga una licencia medica por 25 días.  Ahora, es obvio que el doctor no me regaló la licencia. Estoy estresada, con sueño, casi no como, y más encima: enferma. Con eso es suficiente para que mejoren los bebes, mejoremos con mi esposo y pase un poco el frío.
Pero aquí nuevamente te conviertes en el “cacho de la empresa”. Es tan injusto. Desearía que mi esposo también tuviera fuero, pre y postnatal igual que yo. Que él también se convirtiera en “cacho” en su empresa por ser padre. Nosotros practicamos una paternidad super compartida (así debería ser SIEMPRE), y es demasiado injusto que las mujeres siempre seamos el “cacho”.
En donde trabajo somos muy pocas mujeres en un universo de 200 trabajadores. Nadie te dice nada, pero te miran feo, te tratan distinto, y dicen que es por el bien de los bebés, pero en el fondo sabes que quieren que te vayas. Seria todo tan distinto si el fuero fuera un “fuero paternal” y no sólo “maternal”.
Andrea Sánchez
Una ingeniero en busca de nuevo trabajo

Constanza Diaz

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