Era fácil ser mamá y dar opiniones antes de tener hijos

Hubo un tiempo, años atrás, cuando antes de tener hijos y era especialista en dar opiniones sobre crianza y meter mi cuchara adonde nadie me llamaba. Pero a mí me encantaba hacerlo porque sentía que necesitaban escuchar mis “sabios” consejos. Tenía un plan maestro para cuando fuese madre:

Mis niños se portarían estupendamente bien. Jamás harían un berrinche en público ni en privado. Se acostarían a la hora que yo les dijera, dormirían toda la noche de corrido, se comerían toda la comida que yo les sirviera y en otras palabras, serían niños de publicidad de revista y no como esos niños terribles que yo había visto en casa de mis amigas o en la vía pública. Yo me espantaba ante esos niños mal enseñados y decía: mis hijos NUNCA se van a portar así. Jamás.

Mi hermana fue mamá antes que yo y ahí partía a dar consejos y opiniones que ella nunca me pidió. Llegaba a su casa y comenzaba mi discurso sobre crianza sin haber tenido jamás en mi vida un hijo.  Mi hermana comenzó a odiarme porque me metía adonde no me habían llamado y yo no comprendía por qué tanto escándalo…hasta que fui mamá y lo entendí.

Entendí que de la imaginación a la realidad hay una tremenda diferencia y que todo lo que soñamos en nuestre mente imaginaria sobre nuestros futuros niños perfectos se queda ahí, en nuestra mente. Es tan diferente vivir la situación de adentro que vivirla de afuera que nunca antes que no haya tenido hijos podría comprenderla.

Hoy que soy madre no tolero cuando alguien viene a darme un discurso sobre cómo criar y a señalarme que lo estoy haciendo mal. A menos que la integridad física y moral de mis hijos estuviera en peligro, nadie tiene derecho a venir a juzgarme en mi rol de mamá.

Mis niños no resultaron ser como los imaginé: perfectos. Fue muchísimo más fácil criar en mi mente que criar en la vida real. Era fácil ser madre antes de convertirme en una. Aprendí a no meterme en la crianza de otros y mantener mi boca cerrada. Aunque muchas veces cuesta porque siempre una siente que tiene la razón. Sentimos que nuestro método y sólo el nuestro es el correcto.

La crianza no es como la imaginamos. Fuimos inocentes. Esto es complicado. Es lindo pero complicado. Es un trabajo enorme que no se compara con lo que algún día proyectamos en nuestra imaginación.

Constanza Díaz

PI

Constanza Diaz

Perfectamente imperfectas es un lugar para mujeres reales, sin filtro. Un lugar de información, desahogo y entretención. Perfectamente imperfectas es una revista digital con noticias, actualidad, tendencias, columnas y mucha información de vanguardia para las mujeres que se atreven a decir lo que piensan. Las cosas tal y como son. Sin maquillaje.

Pin It on Pinterest