Enseñemos a nuestras niñas a soñar sin límites y a no depender de alguien para ser felices

Los cuentos de Disney están obsoletos. Esos adonde el príncipe llegaba a salvar a la mujer y a solucionarle la vida, se acabaron. Porque ya no necesitamos a nadie que nos resuelva nuestra existencia. Las mujeres hoy en día están cada vez más empoderadas y sueñan sin límite alguno. El cambio ha sido lento pero no ha parado. De la cocina, adonde nos tuvieron por siglos, hemos pasado a ser pilotos de avión y a ocupar puestos gerenciales. Estudiamos, viajamos, hacemos maestrías y doctorados. Tenemos una fuerza interior indestructible.

Es maravilloso. Pero aún falta. Aún hay estereotipos muy marcados y desigualdades que nos hacen mucho ruido. Aún se piensa que si cumpliste treinta y no te casaste, te dejó el tren y te quedaste para vestir Santos. ¡Qué absurdo! Enseñemos a nuestras niñas que no necesitan a nadie para salvarles la vida y hacerlas felices. Porque la felicidad está en uno, en nuestro interior y no depende de nadie. Que esa persona que encuentren algún día, sea un complemento y no un salvavidas. Podemos solas, somos fuertes. Somos luchadoras. Podemos lograr todo lo que nos proponemos. Nadie puede pararnos. Traspasemos todo este empuje a nuestras niñas para que sepan que no hay límite alguno y que, sobre todo, no necesitan esperar al príncipe azul de Disney para que venga a salvarlas. Diles que pueden ser astronautas, científicas, ingenieras y más. Mucho más.

Crirmos sin estereotipos, hagamos de nuestras niñas mujeres fuertes, empoderadas. Mujeres que crean en ellas mismas, mujeres que sepan valerse por sí solas y que no aguanten malos tratos y que alguien les ponga límite para conseguir lo que quieren en sus vidas.

Constanza Díaz

Constanza Diaz

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