El padre puede hacer todo lo que hace la madre, menos dar teta

Yo no sé por qué las mujeres somos, generalmente, las que hacemos todos los quehaceres de la casa y los de la crianza de los niños. En países del primer mundo esto no ocurre pues tanto mujeres como hombres actúan como el equipo que son y juntos llevan la casa y la crianza de los niños. Pero, ¿qué pasa con nuestra cultura latina tan machista?

Pues acá estamos. Aún en la edad de la piedra en términos de equidad. Luchando por acabar con este machismo enquistado y vergonzoso. Hasta cuándo me pregunto yo. Si ya no estamos en la época de la colonia cuando no teníamos derecho a voz ni voto. Poco menos y teniamos que pedir permiso para respirar. Entonces por qué la balanza de obligaciones hogareñas se carga siempre para la mujer. ¿Acaso el hombre es menos hombre por plancharse la camisa o bañar a su bebé? Claramente, no.

Es cierto que hemos logrado avances pero aún falta mucho. Y el cambio parte por nosotras, las mujeres. Parte por hacernos respetar y delegar en ellos.

-Tú levanta a los niños hoy.

-Recoge la mesa mientras voy al baño.

-El niño se hizo caca, te toca a ti cambiarle el pañal.

Con voz firme. Decidida. Nada de pidiendo disculpas. Y es que estamos agotadas con la sobre carga de trabajo y necesitamos que nuestro compañero participe activamente tal cual lo hacemos nosotras. No podemos esperar menos. No podemos exigir menos. Alcen sus voces porque es lo que corresponde. Lo justo. Trabajo en equipo.

El hombre puede hacer todo lo que hacemos nosotras. Menos dar teta. Démosle el espacio para que lo hagan. Generemos el cambio hoy.

Constanza Diaz

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