Confesión: “Soy profesora y fui discriminada y echada del colegio adonde trabajaba por ser mamá”.

Que pena que aunque estemos en el 2018 aún seamos discriminadas por ser mamás.
Soy profesora, he trabajado siempre en buenos colegios, gracias a mi desempeño y constancia me ha ido bien, amo mi carrera.
Llegué a la ciudad de Talca a trabajar a uno de los mejores colegios, de esos colegios donde todos los años sacan puntaje nacional PSU.
Me contrataron pues vieron mi curriculum y les gustó como era yo como profesora.
Me hicieron contrato a plazo fijo por un mes para ver si les gustaba mi trabajo, luego de eso, me hicieron contrato indefinido pues les gustó mi desempeño y estaban todos contentos. Pero todo mi desempeño, competencias y excelente trabajo se vieron opacados, cuando un día martes durante el segundo semestre 2017, me llama a la oficina “La Big Boss” , pensé ¿Habrá pasado algo que me sacaron de mis labores para hablar urgente? ¿Habré hecho algo más y algún apoderado hizo un reclamo? Esas y otras eran mis dudas mientras caminaba a la oficina. Cuando llegué, me dijo “Tome asiento” “Necesito saber porque Ud. no me dijo que tenía un hijo en la entrevista a principio de año. Ahora tengo un gran problema para el colegio”.
Yo: “Le respondí todo lo que Ud. me preguntó y ud. nunca me pregunto sobre mi vida privada, Sólo hablamos de mi vida profesional.
Se enfureció y me dijo “Ahora tendré que andar preguntando si tienen hijos pues ud es un problema para este colegio porque tendré que pagarle sala cuna”.
Yo:”No he fallado en todo el año, mi hijo ha tenido tres bronquitis y me las he arreglado sola para no fallar en nada y cumplir con las exigencias”.
Nuevamente me dijo:
” Ahora el colegio gracias a ud. tiene un problema, si yo quisiera en este momento ud. se va, pero he tenido buenas recomendaciones suyas”.
Me sentí culpable, salí llorando de esa oficina, le dije que me disculpara pero que no podía desaserme de mi hijo que el era todo para mí.
 Me sentí podrida.
 Fui discriminada  por ser mamá, por el simple hecho de que me tenía que pagar sala cuna siendo que con 4 de sus 700 y algo alumnos me pagaba mi sueldo.
 NUNCA tuvo reclamos por mi trabajo  pero ella a final de año me echó por “necesidades  de la empresa”
Esas  necesidades de la empresa eran pagar sala cuna hasta agosto del 2018.
Este colegio es uno de los mejores catalogados cada año, pero la cabeza que está a cargo, siendo mujer , no respeta leyes… JAMÁS me dieron la hora de amamantamiento, y por temor a que me echaran no la pedí. Sólo pedí la sala cuna en agosto, antes de eso me las arreglaba sola…con mi familia.
LO PEOR ES QUE HAY MÁS COLEGAS CON BEBÉS MENORES DE DOS AÑOS Y TAMPOCO TIENEN DERECHO A AMAMANTAR…PERO POR TEMOR, NADIE DICE NADA.
Por mujeres como la jefa que tuve es que las mujeres seguimos siendo discriminadas en este país.

Constanza Diaz

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