Cómo amamantar y no morir en el intento

Por Patricia Guzmán

Lograr una buena lactancia en estos tiempos es un verdadero reto para muchas mujeres, sobre todo cuando somos primerizas. Los diversos inconvenientes que se presentan requieren de un proceso de aprendizaje que puede durar algunas semanas si no hubo una preparación previa al embarazo.

Sin embargo, no tengas miedo y déjate llevar, al menos inténtalo y con todo el positivismo lucha por ello. En la columna pasada les expliqué a grandes rasgos,  cómo llevar una lactancia exitosa. Que la información,  la paciencia y la actitud son las armas más importantes para  lograrla.

Ahora quisiera ir desmenuzando semana por semana varios puntos importantes, pero lo primero es lo primero y debo partir explicando el funcionamiento del pecho y todo aquello que interviene en la lactancia. ¿Qué es? ¿Cómo funciona? ¿Las preguntas  frecuentes?

Sea cual sea el tema que tratemos, no dejaré de recalcar una y otra vez las condiciones más valiosas para una correcta lactancia.

El primer factor esencial es dar el pecho todas las veces que tu hijo lo pida, es decir a libre demanda (al menos los dos primeros meses), dejando de lado el reloj, aprovecha el post-natal que tienes o la ayuda que algunas afortunadas reciben el primer mes.  El segundo factor fundamental  es la correcta posición de la boca del bebé con el pecho de la madre. Otro tip que no puedo dejar de mencionar y que es muy controversial,  (unos entendidos dicen que no es necesario y otros que sí),  es ejercitar el pezón antes del parto para darle forma y fortalecerlo. Aunque no existen mamíferos que preparen sus pezones, yo soy de la idea que si es importante, sobre todo si no tienes un pezón muy formado. Los ejercicios son fáciles y consiste simplemente en untar con aceite los pechos y jalar suavemente el pezón con tus dedos hacia delante unos minutos,  durante unas semanas, así tonificarás esa zona, verás un pezón más formado y tu bebe se sujetará mejor.

Confía en tu bebé

Es hora de adentraremos en el mundo de esa criatura que acaba de nacer, un mundo apasionante,  nacen con todo el instinto de sobrevivencia y  hacen un trabajo  increíble.  Si observas sus primeras horas de vida, no creerás lo que son capaces de hacer.  Si la madre deja el  bebé sobre su pelvis, este será capaz de reptar hasta el pecho e iniciar la lactancia de forma instintiva en unos 40 minutos. Esto ha cambiado un poco con el uso de la epidural que aletarga más al bebé y pudiera ser más difícil reptar, pero aun así, has la prueba y te sorprenderás.  Algunos entendidos  creen que la línea oscura que se forma en el embarazo,  desde la pelvis hacia el ombligo, sería el camino donde los bebes reptaban en la antigüedad al momento que las madres se desmayaban con el dolor del parto, cierto o no, es  interesante.

El bebé entiende cómo mamar, pero necesita que lo guíes sólo al principio,  luego lo hará solo y sin errores.  Así es que ponte las pilas en el embarazo, ve videos, lee y aprende adecuadamente cómo llevar al bebé al pecho.  Los bebés no chupan, sino que exprimen el pecho, poniendo la lengua debajo y apretando hacia arriba y hacia el pezón.

En el momento que damos pecho se activan 3 hormonas: la prolactina que se encarga de la producción láctea, desde el embarazo y durante toda la lactancia. Su liberación dependerá de la succión del bebe y del estrés de la madre.  Otra hormona es el FIL  (Factor Inhibidor de la Lactancia)  se encuentra en la misma leche y se libera también con la succión constante del bebé, por eso se pide que la lactancia sea a libre demanda. Aquí uno de los grandes errores:  ”estoy esperando que se llenen mis pechos”. Ese pecho no se llenará si no lo succionamos constantemente.  Y por último, una hormona llama Oxitocina o también llamada  ”la hormona del amor”.  Esta hormona está presente en tres momentos de la sexualidad femenina: orgasmo, parto y lactancia. Por eso es tan importante el contacto piel con piel desde el primer momento, este contacto permite que esta hormona se libere y  baje la leche más rápido. Aquí algunas preguntas frecuentes:

¿No tengo suficiente leche?

Sin duda unas de las preguntas más frecuentes y  la culpable del abandono de la lactancia es creer que no se tiene suficiente leche hacia el primer y tercer mes. En esta etapa  coinciden varios aspectos totalmente normales. Pero antes quiero mencionar  que la lactancia tiene grados académicos, los bebés se van graduando en cada etapa y cuando creemos que peor nos va, es cuando mejor lo estamos haciendo.  La derrota más común  es darnos cuenta  que nuestro  pequeño ya no gana el peso del mes anterior, esto es normal es más alto y ahora debe crecer más que engordar. En un principio ganará mucho peso, pero luego irá disminuyendo. El segundo punto es cuando nuestro bebe ya no mama los 15 o 30 minutos de antes y ahora en 5 minutos ya paso al otro pecho o incluso no quiere más… oh sorpresa! Tu bebe ya se ha graduado y en esos 5 minutos sacó lo que antes se tardaba en 30 minutos. Es aquí cuando la madre tiene más leche que nunca y cometemos el error de empezar con el relleno.  Recuerda la leche no se va por arte de magia, mientras el niño mame la leche seguirá saliendo.

¿Entonces cómo se cortar la leche?

Esta es una buena pregunta y la entiendo, porque nuestra naturaleza protectora siempre insistirá es ver para creer. Es decir,  ver con nuestros propios ojos que el  bebé se tomó los  400cc.  Amigas la leche justamente se corta cuando nos creemos el cuento que nuestro bebé se queda con hambre y comenzamos con el relleno. Se corta cuando haga lo que haga el bebé: llorar, dormir, no dormir, engordar, adelgazar, lo que sea, es culpa de que se queda con hambre y le damos el primer relleno , el segundo, el tercero y así sucesivamente hasta reemplazar el pecho por el biberón y acabar la producción.

 

¿Por qué es tan importante una posición correcta?

Porque si el bebé se sujeta mal, no logrará sacar toda la leche que necesita, es algo así como que el  vaso esta medio lleno de leche y tú  tienes una bombilla ( popote ) que llega por encima de la leche y no alcanzas a tomarla, te cansarás de succionar y quedarás  con sed.  Para poder mamar bien, el bebé debe tener la boca muy abierta, estar pegado a la madre panza con panza , y tener una gran porción del pecho en la boca y el labio inferior lo más separado posible del pezón.  De esta forma, podrás aprovechar al máximo el tiempo del bebé al pecho y será de gran ayuda para no congestionar las mamas, agrietarlas o producir ingurgitación o la temida mastitis. Todo resultará más sencillo si tenemos una correcta posición de succión acompañada de una cómoda  postura para amamantar, pero ese tema es otro capítulo.

No olvides, cuanto antes comiences a trabajar en los factores claves del proceso de lactancia, mejores serán los resultados. La lactancia es algo que se ejercita, se desarrolla;  es un músculo deseoso de trabajar, siempre merece la pena hacer el esfuerzo e intentar alimentar a nuestro bebé con nuestra propia leche. Por último, quiero decirte que si no lo logras como quisiste, no te sientas culpable. Eres una buena madre.

Constanza Diaz

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