Columna: Por qué googleamos las madres primerizas

Ser madre ha sido el mayor desafío de todos; ni la universidad, ni la “primera vez”, ni mochilear con 60 kilos a la espalda han sido sucesos tan complejos y con tanto movimiento de emociones como la crianza.  Si ser madre es un torbellino, ser primeriza es un huracán, no sabemos dónde situarnos, porque aún no conocemos, no hemos vivido la experiencia, no hemos sentido plenamente el rol, lo estamos aprehendiendo y aprendiendo, nos estamos re/construyendo en una nueva mujer, una madre, si, una madre aunque a veces cueste hacerse la idea.

La “primeriza” es ese tipo de madre mayormente “googleadora”, es decir,  la que lee y relee libros, artículos de internet, la que googlea todo lo cotidiano, desde “bebé hace poca caca” a  “bebé hace mucha caca”, pues todo nos sorprende, nos sobrepasa, nos parece extraño o a veces sólo queremos comprobar que tan normal es, si es que en las crianzas existe algo normal. Es así que cuando encontramos el momento indicado, te acomodas y comienzas a buscar, a leer artículos, luego comentarios, a leer foros, pasas a leer diferentes tipos de instructivos, algunos más  técnicos u otros muy jipiados. No falta el artículo que te asegura en 10 pasos controlados acabar con tu problema, mientras otros te aconsejan sólo a esperar que el libre albedrío del bebé vaya optando en qué momento qué, cómo, cuándo y dónde. Pasamos de lo milico a lo zen, así mismo como nuestras emociones maternales, bipolares todo el rato. Además nos volvemos secas para la lectura, sobre todo desde la pantalla chica del celular, leemos todo el puto día; cuando la wawa duerme, cuando alguien la cuida, cuando vamos en la micro, cuando amamantamos, cuando toma el biberón, hasta sentadas en la taza del baño  leemos, créanme que ni la “comprensión de lectura” obligatoria del colegio me hizo leer tanto como ahora, estaría orgullosa mi profe de castellano, já!

Mientras tanto a algunos/as les cuesta, les molesta que una esté pegada al celular o al notebook, porque nos desconectamos de ellos o qué sé yo, el papá de la wawa no entiende qu hago pegada al celular en vez de dormir. Bueno, a veces yo tampoco lo entiendo hasta que las súper madres, las suegras, las primas, las amigas me lo vuelven a recordar, leo y recontra leo de google porque no quiero escuchar, porque no me interesan los tonos, los contraaltos y contrabajos de algunas voces, porque no me interesa observar la postura arrogante, desafiante y anuladora mientras desahogan sus consejos, que quizás son buenos, pero que no me importan si vienen acompañados de tanta verdad absoluta. Googleo porque me hace sentir una compañía, esa de las amigas que desaparecieron cuando pariste (si, pariste por la vagina o por donde sea), una compañía empática, que apoya cuando estás en la volada de la soledad, buscada y obligada.

¿Por qué googleamos? porque da felicidad no discutir con alguien, porque te hace sentir más protagónica y siempre habrá otra que comparte tu pensamiento, y que dirá lo que tú no quieres o no puedes o no sabes decir. Sí, es reconfortante leer sobre todo los temas censurados como “me siento triste aunque amo a mi bebe”, “no tengo ganas de tener sexo”, “me cuesta ser madre”, “no me gusta ser madre” , pues no sólo se trata del bebé si no de nosotras, nosotras y nuestra relación con la maternidad, nosotras y nuestra relación con nosotras mismas, de nosotras y cómo mierda seguir construyendo el camino con otra personita, de cómo volver a experimntar nuestra libertad.

Esperanza M.

Constanza Diaz

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