Carta abierta a la mamá que nadie ve

La maternidad nos cambia para siempre. De eso no hay duda. Y como todo, a unas más que a otras. No hay receta. A veces cuando eres mamá muy joven tienes toda la energía del mundo, pero sientes que te faltò hacer cosas sola. Cuando lo haces mayor, has vivido más, pero el cansancio es enorme y sientes que ya no vas a poder con tanto.
En lo que  creo que todas las mamás coincidiremos es que es un trabajo extenuante. Quiero  dejar fuera de esta columna el amor infinito que uno siente por sus hijos. Que para mi, es muy distinto de lo que se siente por la crianza. Hay días mejores que otros. Hay días en que todo sale  bien y puedes disfrutar lo que te está pasando.
Pero…..Hay otros en los que sientes que te han arrebatado tu libertad e incluso tu dignidad. Porque la crianza es un apostolado. Porque la mayoría de los días almuerzas parada, no te peinas, no haces absolutamente nada por ti y aun así nadie te ve. Nadie ve que sientes que llevas el mundo en tus hombros, que no importa lo que hagas o digas tus hijos no te hacen caso ( pero sí a todo el resto del universo , entonces ya es”fácil” la tarea para los ojos de quienes te rodean o simplemente eres una pésima madre). Porque te duermes llorando, porque ruegas que llegue el lunes para que vayan al colegio, porque la mejor hora del día es cuando ellos se  duermen y tú, entre felicidad y culpabilidad, te acuestas a ver una serie. Porque ni un viaje a Paris lo cambias por tu cama a esa hora. Porque no importan TODOS los sacrificios que hagas, jamás se ven. Siempre reluce lo que no se hace, el lápiz que quedó botado en el reluciente living, el niño que llora pero que además sabe decir por favor y gracias, el día en que le pegó a alguien pero también le enseñaste que eso no se hace. NADIE lo ve.
Me acuerdo cuando recién salí de la Universidad y me puse a trabajar y vivir sola. Si bien me alcanzaba apenas con el sueldo, creo que fue una de las etapas más felices de mi vida. Porque la libertad es infinita. Porque sales de tu trabajo y puedes hacer lo que quieras. Porque eres dueña de tu tiempo, tu espacio, tus decisiones. Porque a nadie jamás se le ocurriría decir que “no trabajas” porque aunque hay gente que literalmente va a sentarse a su oficina (trabajé 12 años en una), te pagan. Con eso basta. Con eso ya tienes el respeto de la sociedad entera. Con eso ya nadie te pide favores, te encarga que le pagues algo o dispone de tu tiempo como si fueses ” libre como una mamá que se queda en casa”.Recuerdo un día que tuve una reunión cerca de un mall en Santiago, y vi un grupo de mujeres sentadas tomándose un café, y tontamente pensé lo que muchos aun piensan: que suerte no hacer nada.
 NADA!!!!! cuando probablemente esas mujeres habían dormido mucho peor que  yo , que ese, era su único INSTANTE para conversar y relajarse. Que pronto, irían al supermercado, banco, tintorería y a buscar a los hijos al colegio para no parar hasta que se duerman, Y así TODOS los días.Al doctor, a fútbol, a reuniones, las tareas, la casa….. sin horario, sin fin de semana. ESO es hacer nada.
 NADA.
 Yo sé que hay mujeres que son capaces de tener 5 hijos, no tener ayuda en la casa y manejarlo perfecto. También hay mamás que trabajan fuera de la casa, en la casa y logran un equilibrio. ( realmente las aplaudo de pie). Esto lo estoy escribiendo para la mayoría, para las que colapsamos más a menudo, para las que nos cuesta más, para las que no tienen  redes de apoyo y para todas aquellas que se han dormido algún dia de su vida pensando que se volvieron invisibles, que todo su esfuerzo y trabajo nadie lo ve.
En esos días, hay que permitirse llorar.
Hay que comer chocolate.
 Hay que ver una película SOLA.
Hay que tomarse un café despacio.
 Hay que caminar.
Y algo que al menos a mí me ayuda mucho es la música. Porque cuando las palabras ya no alcanzan para explicar algo, ahí es cuando la música puede ser tu mejor compañera. Tu mejor amiga. Puede ser siempre distinta. Pero yo siempre escucho la misma canción: We are the champions de Queen.
 Porque si queridas, hay que ser unas verdaderas campeonas para transitar este camino.
Y escúchenla fuerte! . A lo mejor así, si las VEN.
Pamela Porter
periodista

Constanza Diaz

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