Adiós privacidad

Desde que te conviertes en madre pierdes todo tipo de privacidad.
El concepto intimidad se erradica completamente de tu existencia de un zarpazo.
Constantemente vas a ser observada por los ojos de tus pequeñitos.
Y tus duchas diarias se reducirán a la más mínima expresión de tiempo. Incluso muchas veces tendrás que salir soplada del agua con el shampoo en la cabeza y en pelotas porque tu bebé se raja llorando y quiere a mamá.
No quiere a papá, no quiere a la abuela, no quiere a la nana, quiere a mamá y su lechecita.
Lo mismo cuando estás haciendo pis o peor aún, cuando estás en la mitad del proceso digestivo.
Ese que te ha costado tanto desde que pariste porque por Dios que es difícil volver a defecar luego de un parto y te da terror que se te revienten todas las hemorroides que te salieron en el último tiempo.
Lo cierto es que ya no tienes minuto para ir al baño tranquila. Así cómo lo hacías antes. Que te tomabas todo el tiempo del mundo y más.
Te analizabas el cutis en el espejo durante veinte minutos. Te sacabas los pelos de las cejas con una pinza y hasta disfrutabas de esos momentos tu sola en las cuatro paredes del cuarto de baño.
Pues de ahora en adelante nunca podrás hacerlo.
Y cuando tus niños crezcan ellos entrarán contigo y te abrirán la cortina de la ducha para mirarte mientras te bañas.
Lo mismo harán mientras estés sentada en el WC. Pujando para que salga el material sólido que tienes en tus intestinos.
Cero privacidad.
Ahí estarán ellos mirando con curiosidad.
Esperando a que termines.
Y te vas a acostumbrar a estar siempre observada mientras haces algo tan íntimo que ni a tu pareja permites ver.
Obvio.
Si cierras la puerta del baño con llave la golpearán y golpearán hasta que te desquicien y desnuda le abras para que entren.
También te van a apagar la luz una y mil veces para que los dejes pasar y se van a sentar en el suelo esperando que salgas.
Realmente no puedes ir al baño en paz.
Así es la vida de madre. Tus hijos siempre van a querer seguirte adonde estés.
Y cada cinco minutos van a preguntar mientras juegan:
-Mamá, ¿adónde estás?
Constanza Díaz

Constanza Diaz

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