6 razones que explican por qué ser tía es lo mejor que te puede pasar

Antes de ser mamá fui tía de dos pequeñas que me dejaron loca de amor. No podía parar de tomarlos en brazos y llenarlas de besos. Las sacaba a pasear, íbamos a tomar helados, les compraba lo que me pedían. No tenía límite, estaba loca de amor por ellas.  Conocí por primera vez en mi vida  el amor desinteresado, ese amor que te llega a lo más profundo de tu corazón y eres capaz de correr kilómetros por esos pequeños seres humanos que han llegado a tu vida. Ser tía es el mejor regalo que te puede hacer un hermano. Yo antes, confieso, no tenía afinidad alguna con los niños. No era de esas mujeres con el instinto maternal a flor de piel que veía un bebé y corría a tomarlo, al contrario, no me nacía esa reacción casi animal, pero nacieron ellas, mis sobrinas, y hasta yo me sorprendí: me inundó un amor infinito y todo mi instinto maternal se desbordó infinito. Acá algunas de las cosas que suceden cuando te conviertes en tía:

1.Vuelves a ser niña otra vez. Cuando eres tía te conectas con esa niñez que había quedado guardada y olvidada en alguna parte de tu memoria. Los sobrinos te reconectan con la magia de reir, jugar, tirarse al suelo de guata y disfrutar como nunca disfrutaste antes a un niño.

2. A los sobrinos se les quiere como a los hijos. De eso me doy cuenta ahora que soy mamá. Mis sobrinas me abrieron un amor tremendo, el mismo amor que siento hoy por mis niños.

3  Los sobrinos te quitan la pena, te alegran el alma y te reconfortan el corazón.

4. Los hijos de tus hermanos son parte de tu familia, son parte de ti y cuando tienes tus propios niños no hay nada mejor que criarlos juntos y verlos jugar como si fueran hermanos. Los primos que comparten su infancia  crean grandes lazos fraternales para toda la vida y eso no tiene precio.

5. A los sobrinos los disfrutas, los mimas y los consientes. No tienes la obligación de poner límites y ser la mala de la película con ellos porque para eso está mamá. Tú eres la tía, tú eres la que acoge cuando mamá se enoja, la que da ese caramelo a escondidas. Hay una complicidad deliciosa entre tias y sobrinos que es un secreto de ellos y de nadie más.

6. Si no eres mamá y nunca fuiste mamá, si no tienes hijos y no está en tus planes tenerlos, la relación con tus sobrinos será lo más cercano a tener tus propios hijos. Esa experiencia no la experimentarás con nadie más. Con ellos podrás salir, viajar y tal vez te cuiden y se preocupen de ti cuando seas mayor. No es obligación de ellos hacerlo, claro está, pero el amor que se da entre tíos y sobrinos es tan grande que dura para toda la vida y si se ha cultivado bien, ellos estarán junto a ti hasta el final porque los sobrinos son lo mejor que nos puede pasar en la vida. Junto a nuestros hijos.  A mí al menos, mis sobrinas, son el mejor regalo que mi hermana me ha hecho y siempre se lo agradeceré.

Constanza Diaz

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