Testimonio: “Fui discriminada en mi trabajo por ser mamá y tuve que renunciar a él”

Cada día que pasa y veo a las mujeres marchar y luchar por nuestros derechos, más me cuestiono la cantidad de veces que he callado abusos. Yo renuncié a una gran compañía, a un buen puesto de trabajo por tener un jefe abusador y no sexual. A él le molestaba que yo hubiese sido mamá y me lo hizo saber muchas veces.

Dejé a mi hijo a los 5 meses y medio en sala cuna en pleno invierno para volver a trabajar pero a él le molestaba que se enfermara. Era un calvario cada vez que tenía que ir a sacarme leche al baño, mi gordo era lactante exclusivo y tenía que sacarme bastante leche porque DUELE y además tenía que tener 3 bolsitas de leche para mandarle todos los días, pero para él, yo estaba perdiendo el tiempo, como si encerrarme en un baño de ínfimo  a sacar, cuidadosamente, la única alimentación para mi hijo, escuchando cómo en el baño del lado alguien hacía lo suyo, fuera la descripción perfecta de perder el tiempo por gusto.  Cada vez que ordenaba mis cosas a las cinco de la tarde para salir a ver a mi enano, el quería algún informe o ver si yo “daba el kilómetro extra por la empresa” y quedarme hasta más tarde.

Miedo, pena, cansancio  eran sentimientos diarios y esa estupidez que si uno enfrenta a la jefatura no vas a volver a encontrar trabajo…NO QUIERO VOLVER A ESOS TRABAJOS.

No, si abusan de mi derecho a ser madre. Me mandaron muchísimas indirectas de que me fuera y cuando hablé con él, me dice a la cara: Que las mujeres estamos en desventaja por ser mujeres, en ese momento sólo quería irme con la mejor negociación y no grité y no hice nada más que mover la cabeza y mirar el piso.  Tenía al DIRECTOR diciéndome que es una mierda ser mujer y querer tener una carrera  y salí, en silencio como me lo pidió, pese a tenerlo grabado diciéndome todas esas cosas. Agarré una caja,  junté mis cosas y me fui. El mayor miedo que tenia era de asumir que me importaba más mi hijo que mi trabajo,  ahora lo más lindo de esta historia es que en ese momento mientras yo me sometía a ese personaje sin saberlo estaba nuevamente embarazada.

 Hoy fuera de ese lugar me siento tranquila por poder cuidar a mis hijos pero tengo tanta impotencia de que éstas cosas queden impunes. Ese tipo nunca más va a pensar en mi, yo no voy a olvidar que renuncié a un buen trabajo porque a un idiota no le gustó que fuera mamá y mujer.

Constanza Diaz

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